El siniestro ocurrió de Guatemala. En el lugar fallecieron 19 chicas mientras que 10 perecieron por las heridas sufridas por las quemaduras. Habían denunciado abusos.

Al menos 29 chicas -de entre 14 y 17 años- murieron al incendiarse un superpoblado centro de acogida para adolescentes en Guatemala, luego de que 19 jóvenes internos se fugaran, tras protestar y denunciar abusos sexuales.

En el lugar murieron 19 jóvenes, 17 incineradas, mientras que otras diez muchachas perecieron por las quemaduras en la unidad de cuidados intensivos de los hospitales San Juan de Dios y Roosevelt de la capital, confirmaron las oficinas de prensa de ambos nosocomios estatales.

El siniestro, cuya causa no ha sido establecida oficialmente, dejó también heridas, varias en estado crítico, según datos de los hospitales públicos.

El presidente Jimmy Morales, quien decretó tres días de duelo nacional por la tragedia, dijo en un breve mensaje televisado que ordenó la destitución del director del refugio y señaló que previo al incendio habían solicitado a la justicia trasladar a otros sitios a “menores en conflicto con la ley (...) para evitar consecuencias mayores”.

En las afueras del centro, el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, ubicado en San José Pinula, a 10 km de la capital, entre el llanto y la desesperación, una multitud esperaba noticias sobre sus familiares. Muchos no podían hablar por el dolor. En los alrededores, se aglomeraron decenas de policías y vehículos de bomberos.

“No quieren dar información de nada”, dijo Rosa Aguirre, una vendedora ambulante de 22 años, quien buscaba saber qué pasó con sus tres hermanos, dos niñas de entre 13 y 15 años, y un adolescente de 17.

“Nunca me imaginé que este lugar a donde lo vinieron a meter fuera tan peligroso”, se lamenta con horror María Román, una ama de casa que intentaba conocer la suerte de su hijo de 16 años.

El ingreso al centro estaba prohibido por las autoridades y la pared principal de cemento, coronada con alambre de púas, no tenía daños que reflejaran la tragedia registrada en su interior.

Horas antes del incendio del miércoles, un grupo de jóvenes intentó fugarse tras denuncias de abusos y maltratos.

En el hogar están internados por orden judicial niños y adolescentes menores de 18 años, que sufren violencia doméstica o que fueron rescatados de las calles.