Si gana el mes que viene, como todo parece indicar, estaría en camino de convertirse en el líder más veterano desde Josef Stalin. No podrá presentarse de nuevo en el proceso de 2024.

El líder ruso Vladimir Putin, se enfrentará a otros siete candidatos en las elecciones presidenciales del 18 de marzo, en las que buscará su más que segura reelección por otros seis años, según informó la Comisión Electoral Central (CEC).

“Nunca se había dado una situación igual. Es algo sin precedentes. Todos los pretendientes que acudieron a la comisión electoral con sus firmas han superado la prueba de forma positiva”, informó la CEC.

Sin embargo, el principal líder opositor, Alexéi Navalni, también intentó inscribir su candidatura ante la comisión, pero ésta rechazó su solicitud aduciendo que estaba inhabilitado por tener antecedentes penales, decisión condenada por Estados Unidos y la Unión Europea.

Además del jefe del Kremlin, en el poder desde hace 18 años, se presentarán a las presidenciales dos candidatos comunistas, dos ultranacionalistas y tres liberales.

Putin, de 65 años, fue registrado como candidato independiente después de recabar 1.6 millones de firmas, aunque la legislación sólo le exigía presentar 300. 000 en su apoyo.

Según todos los sondeos, el presidente ruso, cuya candidatura es apoyada por el oficialista Rusia Unida, los socialdemócratas de Rusia Justa y los Verdes, ganará los comicios con dos tercios de los votos, lo que sería un resultado histórico desde 1991.

Putin ya está en campaña desde finales del pasado año, tiempo en el que ha aprovechado para visitar numerosas fábricas, reunirse con veteranos y representantes de la tercera edad, su principal granero electoral, y, especialmente, departir con los jóvenes, atraídos por las arengas anticorrupción de la oposición extraparlamentaria.

En Rusia hay más de 31 millones de jóvenes, de los que 83% tiene derecho de voto, aunque son pocos los que suelen acudir a las urnas, lo contrario que ocurre con los casi 40 millones de pensionistas, mucho más activos a la hora de votar.

Con ellos sin lugar a dudas Putin no lo tendrá fácil, ya que los jóvenes rusos no ven la televisión pública, el principal instrumento de propaganda oficialista en Rusia, sino que se informan a través de Internet, el último reducto de la prensa independiente en este país.

Al presidente le favorece la mejoría de la economía tras dos años de profunda recesión, aunque el poder adquisitivo de los rusos sigue por los suelos, mientras el agravamiento de las relaciones con Estados Unidos le da más votos de los que les quita de acuerdo a lo expuesto por distintos analistas políticos con relación a este tema.