El partido conservador del primer ministro Mark Rutte ganó ayer los comicios en Holanda y relegó al segundo lugar a la agrupación ultraderechista del líder Geert Wilders, aunque deberá forjar alguna alianza con otras formaciones para formar gobierno.

El triunfo de Rutte constituye una gran noticia para la Unión Europea (UE), que seguía con gran preocupación los comicios ante la posibilidad de una victoria de Wilders, que propone que Holanda abandone el bloque comunitario y su moneda común, el euro.

Luego del sísmico referéndum que aprobó el Brexit en el Reino Unido y de la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, el año pasado, las elecciones en Holanda estaban consideradas un termómetro de la fuerza del populismo en el continente antes de los cruciales comicios de este año en Francia y Alemania. Con tanto en juego y con Europa expectante, millones de holandeses inundaron los centros de votación habilitados, llevando la participación a niveles casi récord en el país, uno de los fundadores de la UE. “¡Qué noche! Pedimos que los pararan. Párenlos. Paramos el populismo erróneo”, celebró Rutte frente a sus simpatizantes, según la agencia de noticias EFE.