“Acciones, no sólo palabras”, pidieron tres de las víctimas de los abusos sexuales cometidos por el cura chileno Fernando Karadima, luego del discurso del Papa.

Tres de las víctimas de los abusos sexuales cometidos por el sacerdote chileno Fernando Karadima y la organización que lucha por la destitución de un obispo acusado de encubrir los casos, cuestionaron por “insuficiente” el pedido de perdón formulado ayer en Santiago por el papa Francisco, al tiempo que pidieron “acciones, no sólo palabras”.

“No puedo dejar de expresar el dolor y la vergüenza, por el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia. Es justo pedir perdón”, había afirmado el Pontífice en su primera actividad del día en el Palacio de La Moneda

Las palabras del Papa “son insuficientes”, afirmó en su cuenta de Twitter el periodista Juan Carlos Cruz, uno de los denunciantes contra Karadima.

El cura en cuestión gozó de gran influencia en la iglesia chilena y fue formador de medio centenar de sacerdotes hasta que fue suspendido por la Justicia vaticana de por vida en 2010 a raíz de los abusos contra niños y jóvenes cuando era el titular de la parroquia “El Bosque”, situada en un sector pudiente de Santiago, donde fue párroco entre 1980 y 2006.

Además, la justicia ordinaria también entabló un juicio contra Karadima y lo encontró culpable, pero no lo condenó porque los delitos ya habían prescrito, según un cable de EFE.

“El papa pide perdón por abusos en La Moneda. Otro buen titular que saca aplauso y ahí se queda. Otro titular barato”, reaccionó en su cuenta de Twitter Cruz.

“Basta de perdones y más acciones. Los obispos encubridores ahí siguen. Palabras vacías. Dolor y vergüenza es lo que sienten las víctimas”, agregó.

El filósofo José Andrés Murillo, otras de las víctimas de Karadima, pidió “acciones”.

“No le pedimos tanto al Papa Francisco, sólo que luche con acciones (no sólo con palabras) contra el abuso sexual clerical. ¿No creen que es un mínimo para una organización que trabaja con MILLONES de niños en el mundo?”, escribió en Twitter Murillo, referente de la ONG “Fundación para la Confianza” contra el abuso infantil.

En tanto, James Hamilton, otra víctima, retuiteó el mensaje de un usuario de la red para cuestionar el gesto de Francisco.

“(El papa condena abusos) Pero no es capaz de juntarse con James Hamilton, ni capaz de remover a (el arzobispo de Santiago, Ricardo) Ezzati, defensor acérrimo de cuanto abusador ha salido a la luz, la inconsecuencia de su actuar habla más de lo que realmente piensa, que su discurso preparado”, escribió Carlos Cortez y retuiteó Hamilton.

Entre los discípulos de Karadima figura Juan Barros, designado en marzo de 2015 obispo de la sureña ciudad de Osorno, donde es rechazado por una parte de la feligresía que lo acusa de haber encubierto los abusos.

Una de las organizaciones que pugna por su destitución es Laicos y Laicas de Osorno, cuyo vocero aseguró que “es insuficiente pedir perdón y no hacer cambios en la realidad”.

“El papa ha dicho lo que ha dicho en otras partes del mundo y no innova en cambios institucionales, en remoción de obispos como el caso de Juan Barros en Osorno”, aseguró Juan Carlos Claret a medios chilenos.

La participación de Barros en la primera misa del Papa en Chile celebrada ayer, también provocó la reacción de las víctimas de Karadima

“Perdón, Perdón y vergüenza por abusos dice @Pontifex_es. Luego se va a la misa y celebra con criminales encubridores de abuso como el obispo Barros. Hipocresía y palabras vacías”, escribió Cruz, tras concluir la homilía en el Parque O’Higgins.