Después de un año con 190 estrenos nacionales, la cartelera cinematográfica de 2018 se prepara con alrededor de un centenar de títulos que ya tienen nombre y apellido. A continuación una por una en detalle.

La cartelera cinematográfica argentina de 2018 se prepara con cerca de un centenar de títulos que ya tienen nombre y apellido, y en muchos de esos casos hasta fecha de estreno, por ejemplo Pablo Trapero, Luis Ortega, Armando Bó, Gastón Duprat y Mariano Cohn, Lorena Muñoz, Fernando “Pino” Solanas, Marcelo Schapces y Nicanor Loreti, entre otros.

Hace unos días irrumpió en los cines la nueva propuesta de Nicanor Loretti “27-El club de los malditos”, protagonizada por Diego Capusotto y Sofía Gala, que aborda una bizarra historia policial que teoriza acerca de ídolos del rock mundial, todos muertos a los 27 años, y esta semana, “Pescador”, de José Glusman, un thriller playero, con Darío Grandinetti como el ermitaño pescador del título.

También llega “Las grietas de Jara”, de Nicolás Gil Lavedra (“Estela”), según el relato de Claudia Piñeiro, con Joaquín Furriel, Oscar Martínez y Soledad Villamil, una trama que tiene que ver con arquitectos y secretos que enredan a un coro de personajes, en coincidencia con el documental “La obra secreta”, ópera prima de Graciela Taquini que aborda al arquitecto francés Le Corbusier y su Casa Curuchet, de La Plata.

También el 18 se estrena “Barrefondo”, de Jorge Leandro Colás (“Parador Retiro”), otro thriller, en este caso con eje en un limpiador de piscinas de un country que se relaciona con el mundo del delito, de acuerdo con un relato de Félix Bruzzone.

Una semana después se presenta “El último traje”, de Pablo Solarz, con Miguel Angel Solá y Ángela Molina, acerca de un nonagenario sastre judío en busca de quien lo salvó del Holocausto, que acaba de ganar el Premio Mejor Película del Festival de Cine Judío de Jerusalén.

Para febrero se anuncian “Emma”, de Juan Pablo Martínez, con Germán Palacios; “Vergel”, de Kris Niklison; “Viaje a la Luna”, de Joaquín Cambré; “Recreo”, de Jazmín Stuart y Hernán Gerschuny; “El padre de mis hijos”, de Martín Desalvo y para marzo “Necronomicón: El libro del infierno”, el terror de H.P. Lovecraft según Marcelo Schapces; “Invisible”, de Pablo Georgelli y “La reina del miedo”, de Valeria Bertucelli.

En abril se conocerá la esperada “Animal”, con Guillermo Francella y Carla Peterson, según el director Armando Bó -ganador del Oscar por el guión de “Birdman”, de Alejandro González Iñárritu-, un thriller psicológico sobre “un hombre que hizo en su vida todas las cosas bien, hasta que de repente, ante una situación límite, tendrá que despojarse de todos sus preconceptos para sobrevivir”.

En agosto llegarán “Amor a última vista”, debut del productor Juan Vera, con Ricardo Darín y Mercedes Morán, y también de “El ángel”, de Luis Ortega, con Lorenzo Ferro como el asesino serial Carlos Robledo Puch, acompañado por Peter Lanzani, Chino Darín, Cecilia Roth, Mercedes Morán

Además, “Mi obra maestra”, de Gastón Duprat, con Luis Brandoni, Guillermo Francella y Antonio Gasalla en una historia de un galerista de arte y un pintor hosco fracasado que ponen en marcha una loca idea.

En segundo semestre también llegarán “La quietud”, de Pablo Trapero, con Berenice Bejo, Martina Guzmán y Graciela Borges, ahora en etapa de edición; “El sonido de los tulipanes”, de Alberto Masliah, con Calu Rivero; “El kiosko”, de Pablo Pérez, con Pablo Echarri; “Sueño Florianópolis”, de Ana Katz, con Mercedes Morán; “Villa Gesell”, de Juan Villegas, con Pilar Gamboa y “Rojo”, de Benjamín Naishtat.

La lista, que es mucho más larga en materia de cineastas debutantes o que concretan su segundo largometraje, es un borrador con algunas precisiones de un año partido al medio por un Mundial de Fútbol, un acontecimiento que no impedirá el cine siga su discurrir, y en particular el argentino, que no obstante la baja que se desprende de la venta de tickets durante 2017, sigue apostando en cantidad y, seguramente, con calidad.