Una empresa de Palmira decidió desarrollar proyectos artísticos para estrechar lazos entre los trabajadores. El resultado fue “Quien es quien” y la creación de “Animal mágico”.

Una muestra fotográfica para estrechar lazos entre los trabajadores y la creación de una escultura de grandes dimensiones fueron los proyectos artísticos que se desarrollaron en una destilería de Palmira.

La idea de Derivados Vínicos fue incorporar el arte a la empresa para que  los empleados salieran de la rutina y vivieran momentos recreativos y también lúdicos.

La muestra fotográfica “Quién es quién” fue realizada con el fotógrafo David Medina Kaiser, con el objetivo de unificar y acercar los administrativos y el personal de producción. Fueron tres días de “shooting” con más de 70 fotografías. En estas imágenes aparece un administrativo y un operario  en cada foto.

Las imágenes están expuestas en formato 60x40cm sobre una placa rígida y se exhiben en una pared de la planta sumando 36 metros de fotos. “En el marco de la celebración por los 80 años de la destilería, integramos el arte a nuestra empresa para generar un espacio creativo y de entretenimiento. De esta manera, tenemos una exhibición pública dentro de la empresa cuyo protagonista es nuestra gente”, contó Stéphane Mitrani, gerente general de Derivados Vínicos S.A.

También se trabajó en una gran escultura que pesa cuatro mil kilos y que tiene como fin ser vendida para donar ese dinero a una institución benéfica de Palmira.

Omar Moyano, Germán Savoini, Maxi Díaz y Ángel Navarro son los trabajadores que un día se encontraron con una grata sorpresa: dejar la rutina laboral de lado por un tiempo para hacer una tarea más lúdica y creativa. Así, desde septiembre y bajo la dirección del artista argentino Eduardo Basualdo, trabajaron en lo que ellos denominan “Animal mágico”.

La obra está realizada con materiales reciclados y sobre el lomo del animal luce un pequeño bosque. Es una síntesis del trabajo que se realiza en esa destilería y que tiene que ver con el cuidado del medioambiente y con una plantación de 100.000 eucaliptus que se convirtieron en un pulmón para ese sector del Este mendocino.