Tres mendocinos, elegidos como los mejores podadores de vid del país

Fueron seleccionados entre un total de 80 expertos de distintas regiones vitivinícolas en la séptima edición del Concurso de Poda Profesional de Vid que se realizó en Bodegas López.

Se realizó el fin de semana, en Bodegas López, la final nacional del Concurso de Poda Profesional de Vid, organizado por la empresa fabricante de herramientas Bahco, que congratuló a tres mendocinos como los mejores del país, entre 80 expertos de distintas zonas agrícolas.

Jonathan Agüero, de bodega Andeluna, se alzó con el primer puesto. Ángel Sáez, de bodega Piedra Negra, con el segundo y Cristian Agüero, de bodega Fabre, con la tercera posición.

Este año el evento contó con el apoyo del Emetur y de compañías de Mendoza vinculadas a la actividad agrícola. En representación del Ente Mendoza Turismo estuvo la  directora de Desarrollo Turístico, Cristina Mengarelli.

En cuanto al concurso y las habilidades que fueron evaluadas de cada uno de los concursantes, se destacaron la velocidad al momento de podar, en combinación con la calidad y lo prolijo del corte. También se consideraron la limpieza del tronco y del alambre, el largo y la forma del corte y la renovación.

Formaron parte del jurado, el Ing. Ignacio Galárraga –profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo– y los ingenieros Gustavo Aliquo y Aníbal Catania, del INTA Mendoza.

Séptima edición del concurso

La firma de herramientas Bahco comenzó esta competencia en 2012 en la provincia. Esta actividad forma parte de las acciones de responsabilidad social empresaria y desde su primera edición, han continuado con su realización anualmente.

Para el concurso de 2017, Bahco contó con el apoyo del Ente Mendoza Turismo. Los turistas pudieron participar de la competencia y vivir la inigualable experiencia de la época de poda en una viña, así como aprender las técnicas de poda de mano de expertos.

La poda es un trabajo milenario y fundamental en el cultivo. Se lleva a cabo antes de que la vid despierte de su invierno y consiste en cortar las ramas o ramificaciones para darle forma, vigor e incrementar la producción.

La importancia de la poda radica en que de ella depende la próxima y las subsiguientes vendimias, así como la evolución de la cepa a largo plazo. Es todo un arte complejo y delicado en el que se deben considerar diversos factores.

El arte de la poda se transmite de una generación a otra, y a través de diversas capacitaciones. Lo que resulta de ello, en realidad, es que se trata de un oficio noble y destacado, que requiere de destreza y pasión. Por ello es que un podador puede catalogarse como un artista cuyas manos moldean y definen el fruto de la vendimia, con esfuerzo, sensibilidad y entrega.

El objetivo de la empresa sueca es incentivar a estos hombres que con dedicación y trabajo arduo, logran posicionar al país entre uno de los mejores productores de vino de la región.

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