Tiempo al tiempo en estos tiempos

Si no estás sentado las 8 horas en tu escritorio, no estás laburando. Ese concepto todavía se mantiene, en especial en las estructuras rígidas, con esquemas basados en la productividad definida en una cuestión de turno, de período de trabajo. Pero los tiempos van marcando algunas actualizaciones. Y es a partir de este simple parámetro […]
Si no estás sentado las 8 horas en tu escritorio, no estás laburando. Ese concepto todavía se mantiene, en especial en las estructuras rígidas, con esquemas basados en la productividad definida en una cuestión de turno, de período de trabajo.
Pero los tiempos van marcando algunas actualizaciones. Y es a partir de este simple parámetro donde podemos entender que la movilidad y la flexibilidad son dos vectores esenciales para el nuevo paradigma laboral. Es más frecuente hablar de software colaborativo, herramientas tecnológicas, descentralización de tareas.
Para tener una muestra: según un trabajo efectuado tiempo atrás por Ayers, una agencia de empleo en Australia y Nueva Zelanda (si, está claro que hay un abismo en muchas conductas entre esos países y nosotros) que se presenta como “agencia de reclutamiento, para proporcionar los servicios administrativos profesionales que necesitan para mantener operaciones eficientes y conformes”, el trabajo remoto comporta numerosas ventajas a los que el profesional puede sacar un gran partido. Entre otros datos, este tipo de empleados están un 7% más felices que los que trabajan exclusivamente la oficina, mientras que 9 de cada 10 trabajadores remotos sienten que reciben más trabajo que si estuvieran exclusivamente ubicados en una oficina. Además, los líderes empresariales están adaptándose a este concepto: 1 de cada 4 predice que más del 75% de su personal estará trabajando de forma remota en 2020 (el mismísimo año que viene).
Más allá de las estadísticas en espacios laborales muy distantes a los nuestros, las generalidades seguramente nos van a alcanzar. Por la cuestión globalizadora que condimenta nuestra evolución social. Por eso, no raro pensar en algunos de los factores que determinan la mayor satisfacción de los trabajadores remotos, como son la mayor libertad organizativa y horaria, el ahorro de tiempo al evitar la hora pico de tránsito, y los desplazamientos o el incremento de la motivación para trabajar.
Según un informe publicado hace un tiempo en la sección Economía del diario español El País, el internet de las cosas está influyendo en aspectos tan distintos como la gestión de datos, la creación de nuevos modelos de trabajo y el acceso a la conexión en lugares remotos. Justamente remarca que la información que recogen los dispositivos inteligentes permite, entre otras cosas, obtener mejores resultados en menos tiempo. Las organizaciones pueden hacer un seguimiento conjunto de todos los elementos que tenga conectados a internet. Cuando cada herramienta y dispositivo está conectado a un sistema centralizado, es mucho más fácil de manejar. Esto facilita la recolección de información y la posterior identificación de patrones en la actividad, errores y las formas de subsanarlos. Permite, por ejemplo, el mantenimiento preventivo de las máquinas. Los sensores conectados a la Red pueden monitorizar el rendimiento de los equipos y predecir fallos antes de que se produzcan, ahorrando tiempo, dinero y posibles daños. A medida que se conectan más dispositivos, la recolección de datos manual se quedará por el camino, dando a los humanos más tiempo para concentrarse en otras formas de ser productivos…
¿Eso es nuevo? ¿Es raro? ¿Complicado de aplicar? Más allá de las distancias culturales con Australia, Nueva Zelanda y España, muy lejos no estamos.
Desde freelancer.com, la plataforma de trabajo independiente con 26 millones de usuarios, revelaron un dato interesante: los países que más buscan el "talento argentino" en ese portal son Estados Unidos, India, España y Reino Unido, además de organizaciones propias ubicada en nuestro mapa. “Quienes los eligen, consideran que los profesionales de ese país son talentosos, creativos, audaces y responsables, y siempre le dan un ‘bonus’ y una ‘vuelta de tuerca’ al trabajo que realizan” dice el informe. ¿Entonces? Ya sabemos, al menos, por dónde empezar.

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