Tras varios días en los que los colombianos no aceptaban las condiciones de pago de River, ayer se llegó a feliz término en tema de los avales y Armani estampó la firma.

El arquero Franco Armani firmó finalmente ayer el contrato que lo ligará con River Plate, tras destrabarse el conflicto con Atlético Nacional de Medellín y se convirtió en el segundo refuerzo de la entidad de Núñez, junto con el delantero Lucas Pratto.

Tras varios días en los que los colombianos no aceptaban las condiciones de pago de River, ayer se llegó a feliz término en tema de los avales y Armani estampó la rúbrica y en las próximas horas viajará a la ciudad estadounidense de Miami para sumarse a la pretemporada, junto al resto del plantel millonario que conduce Marcelo Gallardo.

El arquero, cuyo pase a River le costó alrededor de cuatro millones de dólares, está en el país desde hace unos días y no viajaba a Miami por las dificultades contractuales que se habían producido entre las dos entidades.

Ayer, Atlético Nacional había advertido que el pase de Armani a River no se iba a destrabar hasta que el club argentino presente avales “satisfactorios” para respaldar el pago de las últimas dos cuotas de la cláusulas de rescisión.

El arquero ya se realizó la revisión médica en River pero no pudo viajar a Estados Unidos por esa traba en la negociación.

El club colombiano había aclarado en un comunicado oficial que ha puesto “toda su voluntad” para que el futbolista “cumpla el sueño de jugar en un grande de su país”, pero insistió en la presentación de las garantías “en defensa del patrimonio”.

“Para que el arquero pueda jugar en Argentina, River Plate debe pagar la cláusula de rescisión, la cual debe cancelarse de manera inmediata, no siendo esto un capricho sino una medida que se toma en todos los casos donde deba pagarse dicha cláusula”, explica.

“Atlético Nacional con el fin de que Franco Armani cumpla su sueño -prosigue-, accedió a que el monto de la cláusula se pagara: un primer pago de contado y dos más, diferidos a seis y doce meses. Estos dos últimos ligados a una garantía bancaria”.

Por la tarde, se destrabó la situación, River cumplió con los requisitos y se terminó la espera para el ex arquero de Ferro Carril Oeste y Deportivo Merlo, quien nació hace 31 años en la ciudad de Casilda, en la provincia Santa Fe.

Por otra parte, quedaron casi descartadas las llegadas a River del volante Lucas Zelarayán y el delantero Silvio Romero, de Tigres y América, ambos de México.

En el caso del ex mediocampista de Belgrano de Córdoba, Tigres solicitó 10 millones de dólares por el pase y River lo consideró elevado; mientras que Romero finalmente no sería transferido por América, pese a que no juega demasiado.