San Lorenzo quedó eliminado de la Copa Argentina y renunció Biaggio

El Ciclón cayó ante Temperley por 4 a 1 en penales, después de empatar 1 a 1, por los cuartos de final del torneo federal. Luego, el entrenador azulgrana dejó el cargo.

San Lorenzo cayó anoche ante Temperley por 4 a 1 en definición por tiros penales, tras igualar 1-1 en los 90 minutos regulares, y se quedó sin entrenador ya que Claudio Biaggio renunció a su cargo; mientras el Celeste alcanzó por primera vez las semifinales de la Copa Argentina ante una multitud de hinchas que fue mayoría en cancha de Lanús, y espera por Newell’s Old Boys o Rosario Central para la próxima instancia del certamen.

Hasta el cuarto de hora del primer tiempo, cuando Ramiro Costa convirtió de cabeza la apertura del marcador, el partido había tenido una relativa paridad en su desarrollo, pero a partir de entonces el Celeste se fue haciendo dueño de las acciones con un trabajo equilibrado en la media cancha por mérito de Roberto Brum, mientras que el goleador de Temperley era un problema insoluble para los defensores azulgranas.

Temperley se convirtió en un equipo práctico con la ventaja, compactando sus líneas y dejando varias veces desairados a los atacantes sanlorencistas con la ley del offside.

Pero ese dominio también se terminó convirtiendo en un karma para los del sur del Gran Buenos Aires, que fueron dilapidando cada una de las situaciones que fueron creando en dosis proporcionales.

Eso pasó hasta casi los 20 minutos del segundo período, cuando la salida por lesión de Costa le quitó al Gasolero vivacidad en ataque y al final iba a lamentar las situaciones perdidas para rematar el partido.

Porque San Lorenzo tardó otros 20 minutos en conectarse, cuando Temperley resignó decididamente la búsqueda del segundo tanto y pese a que su rival contaba con 10 jugadores desde el cuarto de hora final por la expulsión de Fernando Belluschi eligió aferrarse a la magra ventaja.

Pero la ajustada diferencia y la calidad de algunos jugadores de los pocos que le van quedando al Ciclón, como es el caso de Nicolás Blandi, fueron claves para que a Biaggio y a sus dirigidos les quedara una vida más en la noche de Lanús.

Ya iban 45 minutos cuando Blandi tomó un balón desde afuera del área y remató bombeado sobre el cuerpo de un ligeramente adelantado Matías Castro, el arquero uruguayo ex Unión de Santa Fe que pocos minutos después iba a tener una gran reivindicación.

Es que ese empate, inmerecido a todas luces por lo hecho por un equipo y otro en el balance de los 90 minutos a lo largo de los que Temperley fue superior, se hubiese transformado en una gran injusticia si finalmente era San Lorenzo el clasificado.

Pero la justicia llegó ya en los penales, el Gasolero fue mucho más efectivo y se llevó una clasificación histórica a semifinales de la Copa Argentina, instancia en que se las verán con el ganador del clásico rosarino entre Central y Newell’s que se enfrentarán hoy a las 15.30 en Arsenal.

 

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