Rojas: “A lo mejor necesitamos más separaciones para llegar a la definitiva”

La mendocina habló tras conocerse su ruptura amorosa con Luciano Castro. “Hubo un hastío. Nos cansamos. Llegamos a ser como hermanos”, sostuvo la vedette y actriz.

Un día después de difundirse su separación, Sabrina Rojas habló por primera vez de su ruptura amorosa con Luciano Castro, tras nueve años de relación, separación que llevaba dos meses.

“No tenemos nada que ocultar y no le debemos nada a nadie. ¿Por qué no puedo decir que estamos separados?”, dijo la actriz en un móvil con Intrusos desde Mar del Plata, donde pese a la ruptura veranea con el actor, así como lo hicieron todos estos años. “Cuando tomamos la decisión de separarnos ya teníamos las vacaciones armadas. Estamos viviendo bajo el mismo techo, estamos juntos en la playa; lo que no vas a ver es un mimo”.

Sin poder precisar una fecha definitiva de la ruptura, la que atribuyó a un “desgaste”, descartando “terceros en discordia”, tampoco pudo ser terminante. “A lo mejor no es definitiva, a lo mejor sí. A lo mejor necesitamos más separaciones para llegar a la definitiva… A lo mejor hace que volvamos con más fuerza”, declaró la mendocina.  Además contó que atravesaron otras “20 crisis” en casi una década juntos, que hasta los llevó a intentar terapia de pareja. Pero los hijos “los frenaron”.

Al momento de hurgar en las razones, Rojas descartó posibles celos suyos. “Soy celosa, pero lo lógico. Cuidé lo mío. Ahora… ‘¡Mandame la ubicación!’. No”, bromeó. Entonces, Jorge Rial fue al hueso: “¿Luciano se portó bien?”. La modelo demoró su respuesta: “Yo… eso te lo tendría que responder él. Todos hemos metido los cuernos, y eso no es lo grave en un proyecto de vida. Me llegaron cositas, pero nada concreto. A veces uno prefiere creer, y decir: ‘Te creo a vos’”.

Pero, ¿quién tomó la decisión? No sabe, no contesta… “Una vez por mes, a Luciano lo echo”, recordó, sonriendo, hasta que finalmente encontró -o reveló- un motivo: “Hubo un hastío. Nos cansamos. Llegamos a ser como hermanos. Estamos empachados, y tenemos que curarnos del empacho; a lo mejor se cura, a lo mejor no”. Y agregó: “Nos amamos, por supuesto”.

“Estamos bien, pero transitando una separación. Y nos agarra nostalgia, enojo, todo… Pero somos dos personas que pueden convivir bajo el mismo techo, sin problema. Acá vivimos una fantasía; la verdad la vamos a tener cuando volvamos a Buenos Aires”, confesó la mendocina.

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