River sacó chapa y clasificó a la final de la Libertadores en Brasil

El Millonario dio vuelta el partido y venció a Gremio en Porto Alegre 2 a 1 para meterse en la final de la Copa donde espera por el ganador de Boca Juniors y Palmeiras.

En un partido de locos, en el que estuvo perdiendo hasta los 37 minutos del segundo tiempo, River Plate venció como visitante a Gremio 2 a 1 y clasificó a la final de la Copa Libertadores donde podría enfrentar a Boca Juniors si hoy el Xeneize pasa de ronda ante Palmeiras.

A falta de ocho minutos para el final, el Millonario reaccionó y sacó fuerzas de donde parecía no tener. Con un gol de Rafael Santos Borré de cabeza y un penal cobrado por el Var a los 50 minutos del segundo tiempo, convertido por el mendocino Pity Martínez, los dirigidos por Marcelo Gallardo ganaron un partido inolvidable.

Obligado por la desventaja que tenía después del partido de ida, donde perdió como local 1 a 0, River tomó las riendas del juego y se adueñó de la pelota en el primer tiempo. Gremio cedió terreno y trató de entorpecer el circuito de River en la mitad de la cancha. Además en todo el partido los jugadores frenaron el ritmo del partido con protestas y simulaciones de lesiones.

A los nueve minutos, el Millonario generó la primera chance de gol con un remate de Leonardo Ponzio desde afuera del área que el arquero local, Marcelo Grohe, despejó al córner. Tres minutos después, Exequiel Palacios probó a Grohe desde afuera del área pero su disparo se fue cerca de un ángulo.

Antes de los 25 minutos llegó una mala noticia para el Millonario: Ponzio tuvo que salir del campo de juego por una lesión y en su lugar entró el mendocino Enzo Pérez.

De todas, River seguía siendo más que Gremio. Palacio probó otra vez y la pelota se fue muy cerca. El equipo argentina seguía el plan que tenía y dominaba las acciones.

Sin embargo, Gremio, actual campeón de la Libertadores, un equipo con oficio y muchas mañas, no perdonó en la primera situación que tuvo. A los 36 minutos, después de un córner que se desvió, la pelota le quedó a Leo Gomes en la puerta del área y se remate, también desviado por un rival, venció a Armani.

Al segundo tiempo entró Ignacio Scocco en lugar de Nacho Fernández, quien tuvo una primera mitad para el olvido. De todas maneras, el ingreso de Scocco no le generó más explosión a River. De hecho, el encuentro perdió ritmo e intensidad y estuvo muchos minutos cortados, algo que favoreció claramente a Gremio que enfrió el partido y se dedicó a que pasaran los minutos.

El local casi liquida la serie en un mano a mano que tuvo Everton, pero Armani lo tapó. Minutos después, Borré metió la cabeza en un tiro libre y le dio esperanzas a River. Faltaban ocho minutos. El partido estaba muy cortado por reiteradas faltas. Pero el Millonario no perdió la paciencia. Fue así que un remate de Scocco dio en la mano de un rival y el árbitro, a instancias del Var, cobró penal que Martínez convirtió para silenciar a miles de brasileños y meter a River en la final.

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