Son los últimos días para visitar la muestra “Bellas Artes”, que el prestigioso humorista gráfico argentino Rep expone en la Nave, con entrada libre y gratuita.

Por Ramiro Ortiz

Especial para diario Vox

Algunos creen que es necesario aclarar que Rep se llama Miguel Repiso. Otros, quienes han seguido más de cerca los pasos de este artista y humorista gráfico argentino, arguyen que al igual que Quino ya es Quino –y no hace falta andar aclarando que se llama Joaquín Lavado–, Rep es Rep. Punto.

Esa comparación ubica a este creativo en un panteón de selectos y sensibles genios. Claro, el hombre anda exponiendo sus obras y pintando murales en París, o Madrid o cualquier otra “ciudad maravillosa” que aprecie su talento. Bueno, Mendoza también lo valora, y mucho, por eso desde mediados de noviembre se está exponiendo en la Nave Cultural la muestra “Bellas Artes”, la cual repasa con una mirada divertida la historia del arte universal.

Esta es la última semana, los últimos días, para  recorrer y disfrutar esta exposición que, con entrada libre y gratuita, acerca más de 100 dibujos y dos impactantes murales. Todas obras provocadoras, movilizadoras, reflexivas, graciosas, ácidas, inteligentes y muchos otros calificativos positivos.

Antes de cederle la palabra al artista, que estuvo presente en la inauguración, urge repetir el mensaje: Rep está exponiendo gratis en la Nave Cultural hasta este viernes, ¡visitar esa muestra es una oportunidad que no habría que desperdiciar!

“Supongo que esta es la muestra de alguien para quien el arte siempre es una novedad. La historia del arte y el arte en sí es siempre una actividad excitante, se renueva todo el tiempo como la historia de la humanidad. Esto es mi tratamiento humorístico acerca de eso. Es una exposición que muestra mi curiosidad sin límites sobre el mundo del arte”, introdujo Rep.

“Pienso que hay mucho humor sobre la belleza generada por el arte y mucho humor sobre la destrucción que genera el hombre. El mural es acerca del mundo de la violencia en el hombre, es un mural sobre la guerra, la destrucción, la parte más espantosa del ser humano. En el medio hay mural grande donde se mezclan las dos cosas: el incendio, la destrucción y por otro lado el rescate del arte”, completó.

–¿Cuál creés que es tu aporte a la historia del arte con esta muestra?

–Creo que lo que quiere “Bellas Artes” es que la gente se tutee con el arte universal, con la historia del arte, con ir a los museos, que no le tengan miedo a la obra, cosa que me ha pasado a mí y ya no me pasa. Hay algunos que por ahí no entienden un cuadro y pasan al otro, pero quizá le quede el enigma o la inquietud y pueda completarlo después. ¿Quién será Escher? ¿Quién será Münch? Entonces eso le abre la cabeza para seguir viendo después. Para eso está el libro “Bellas Artes” también, que es el testimonio de esta muestra, para que la gente pueda continuar.

–¿Es complicado hacer humor sobre la violencia?

–Hay dibujos grotescos sobre la guerra, no es como “Bellas Artes”, donde cada dibujo tiene un humor particular. Acá es sobrevolar el tema de la violencia y la guerra, no sólo la externa, sino la propia. Tengo la pulsión violenta, como todos los seres humanos, y acá la he sacado y he invitado a muchos otros artistas a que desplieguen su mano aquí, artistas de Buenos Aires, Rosario y ahora Mendoza. Estamos hechos de eso, de violencia y destrucción, y de amor y de belleza. Esta es una muestra que equilibra esas dos cosas, con un gobierno de las artes, por supuesto.

–¿Cómo nace el mural sobre la guerra?

–En este lienzo hay testimonios de gente que ha dedicado su vida al pensamiento y al arte, porque no sólo hay artistas plásticos que pusieron algún trazo, sino también actores. El mural de la guerra lo desplegué en una sala enorme en Recoleta, no tenía mucho tiempo de armar algo porque estaba en Madrid con “Bellas Artes”, entonces propuse que forren las paredes así yo dibujaba frente al público. Y así, frente al público, fui día a día enhebrando estas líneas y cuando aparecía algún artista lo agarraba para que dibujara y jugara conmigo.

–¿Y cómo es que ahora se expone junto con “Bellas Artes” en Mendoza?

–Cuando vine a la Nave y vi este sector sentí que la obra de “Bellas Artes” iba a quedar flotando, es muy pequeña. Acá es tremendo, hay un montón de secretos para poder llenar esto, por eso lo traje. El vacío es muy lindo, pero también la luz lo hace. El mural sin su luz no tiene sentido, sería sólo un espectro, sin embargo está muy bien montado. Creo que funciona cuando el público la empieza a andar, el público termina haciendo la muestra, por cómo recorre, cómo va invadiendo. Hay un aura que es la de la obra de arte, y hay un aura que es la impronta del público que llena el lugar, la buena onda que tienen, las sonrisas o la conmoción que le provoque. No es sólo el aura del artista.

–¿La eficacia del humor de la muestra depende de qué tan entrenado esté el ojo que la mira?

–Yo me hacía esa pregunta hace 10 años cuando montamos la muestra en el Malba. Pensaba que iba a ir gente que estaba avisada. Pero “Bellas Artes” recorrió mucho. Fue a muchas provincias y a otros países (giró por Montevideo, Madrid, Caracas, Estocolmo), lo que me hizo darme cuenta que también era universal. Yo no podía preguntarle a cada público si estaba avisado, si estaba ilustrado, si tenía conocimiento acerca de la historia del arte o qué. Yo sólo veía las sonrisas de la gente.

FICHA

Muestra: "Bellas Artes"

Hasta el 5 de diciembre en la Nave Cultural (España y Maza, Ciudad)

Entrada libre y gratuita.