El radicalismo aceptó sugerencias sobre la duración de las campañas, procedimiento de escrutinio y la chance de votar listas completas. Colectoras y paridad de género, descartadas.

La novela por la reforma política sumó un nuevo capítulo entre legisladores del radicalismo con sus aliados, y las fuerzas opositoras encabezada por el justicialismo, en el que se pudo avanzar en la confección de un proyecto de reforma electoral con algunos “matices” menores que garanticen su tratamiento y aprobación hacia la semana próxima. Colectoras, unificación de fechas, financiamiento de comicios y paridad de género fueron descartados de plano.

El acercamiento fue posible tras una extensa reunión que mantuvieron representantes de todos los bloques que forman parte de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales. Bajo un clima de concordia, se esbozaron una serie de sugerencias que van desde cambios menores en el procedimiento del escrutinio de votos y la posibilidad de que los electores puedan optar por la elegir una lista completa cuando sufrague con voto electrónico.

En esa misma línea, la idea que tuvo mejor recepción fue la propuesta de que el 30% que la ley establece de cupo para el voto electrónico se aplique de manera uniforme en una única sección electoral. Por su uniformidad, cantidad de población y avances de implementación de esta tecnología, desde el diputado justicialista Jorge Tanús insistió que se empiece por la Segunda Sección, que integra a los departamentos de Maipú, San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.

Hasta ahí la lista de acuerdos. Ahora bien, los temas más controvertidos seguirán el mismo carril que en Senado, en el que los reclamos fueron desatendidos por completo. El diputado Jorge Albarracín se mantuvo en la línea prefijada por el gobernador Alfredo Cornejo, que deja en claro la potestad del Ejecutivo provincial para desdoblar, la negativa rotunda de incluir listas colectoras y el no financiamiento de departamentos que opten por distintas fechas a las elecciones provinciales.

El estrecho -o nulo- margen de negociación no solo sigue generando malestar entre  la oposición, sino que también despierta malestar en los aliados. El representante del Frente Renovador, Guillermo Pereyra, no pudo ocultar su disgusto e incluso adelantó que piensa rever si dará quórum el próximo miércoles. “Nadie del Gobierno consulta con nosotros ninguno de los proyectos que llegan a la Legislatura y eso nos demuestra que solo fuimos importantes para sumarles votos en las elecciones pasadas, pero nuestra voz no vale nada”, lamentó.

Según explicó el mismo sindicalista encolumnado con Sergio Massa, “habíamos presentado nuestro descontento de que la Provincia no financie a los municipios que quieran desdoblar, ya que eso va a generar graves asimetrías entre departamentos ricos y pobres, los cuales unos podrán solventar los gastos si la oportunidad política se les presenta, mientras que el resto estará atado al resto”, destacó.