Referéndum: los electores mendocinos no avalaron el cambio legislativo

El proyecto de reforma constitucional para la Carta Magna provincial fue sometido al voto popular en las elecciones del domingo.

Los mendocinos, además de elegir presidente, gobernador o intendente y otros cargos, en otro sobre tuvieron que optar entre el SI o el NO para modificar el artículo 221 de la Constitución  Provincial. Para aprobar la reforma era necesario la mitad más uno de los sufragios del total del padrón electoral, que en la provincia ascendía a 1.232.917.
Sin embargo, los electores no aprobaron la iniciativa que impulsaba el gobierno de Celso Jaque. De 3.543 mesas escrutadas -que representaba 95.01%-, los votos por el NO alcanzaban 42,22% (400.618), mientras que los votos por el SI sumaban 41,71% (395.751). La consulta popular con esto quedó muy lejos de ser decretada, ya que sacó un poco más de 400 mil votos, pero faltaron unas 220 mil adhesiones para que se pudiera concretar la modificación.
“Cuando la gente confunde el voto y lo pone en otro lado, ahí es porque faltó instrucción indudablemente. Entonces, en esos casos consideraría que sí, ahora, cuando el 40% de la gente se expide por el NO, tengo que suponer que no quería la reforma, pero seguramente si hubiéramos mejorado la difusión o se entendiera cabalmente cuál es el sentido del SI, tal vez hubiéramos logrado que se impusiera, pero sinceramente también puede ser que fue la opinión lo que se impuso. La población creía que si votaba por el SI es que estaba votando la reelección del gobernador, se quedó con esa primera lectura. Mendoza tiene un problema de representación, hay departamentos que no tienen representantes en la Legislatura, que es un reclamo que se viene gestando desde los municipios denominados chicos o del interior de la provincia. La creación de sistema de elección más participativa, con participación del electorado a través de sistema de iniciativa popular para la presentación de leyes”, argumentó el ministro de Gobierno, Félix González, con relación a la iniciativa.
Por otro lado, el Gobierno lanzó una campaña antes de las elecciones para explicar qué significaba la propuesta. La misma comenzó por Internet y luego por los canales de aire para instalar el tema del referéndum. Sin embargo, funcionarios oficialistas y de la oposición reconocieron que la campaña no fue efectiva y no se realizó en tiempo y forma, acrecentando la incertidumbre del electorado, que en su gran mayoría no terminó de entender de qué se trataba la iniciativa.
El artículo 221 es el que establece el mecanismo para reformar la Constitución. La intención de lo que se votó el domingo era flexibilizar los requisitos, para que fuese más sencilla una reforma integral de la Carta Magna. Al imponerse el NO, el artículo quedó igual, es decir, que el mecanismo para aceptar una reforma constitucional necesita el 50 por ciento más uno voto del total del electorado dispuesto para esos comicios. Si hubiese ganado el SI, se hubiese necesitado el 50 por ciento más un voto del total de los sufragios emitidos.
Es importante destacar que la provincia tuvo que  pedir ayuda a la Nación para financiar la movida publicitaria sobre el referéndum, que tuvo un costo de un millón y medio de pesos.

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