Con toda la carne al asador

Grandes conocedores de la noche mendocina apostaron esta vez a la gastronomía con un espacio que despide humo en la esquina de Juan B Justo y Granaderos. Los dueños del reconocido boliche Gutiérrez inauguraron en diciembre,  “El Asadito”, un nuevo lugar de encuentro para quienes disfrutan de la buena carne al asador.

Dos grandes galerías techadas y frescas abrazan un quincho cerrado colmado de detalles que trae a la mente el patio de casa donde se comparte con amigos y familia. Materiales nobles como microcemento alisado y hierro se encuentran presente en varios lugares, pero se resaltan principalmente en las mesas que denotan firmeza y contienen cómodamente a grandes grupos en dimensiones cuadradas tanto altas como bajas. Un entrepiso se abre con la posibilidad de preferir sillones detrás de una separación parcial, la cual logra una muy cálida ambientación, mientras que otro espacio con sillas de mimbre y paredes pintadas tipo degastadas complementan la estética del lugar. Frases tradicionales, gauchescas y simbólicas colgadas como carteles a mano invitan a la reflexión, y se amalgaman con  que piezas antiguas y en uso que continúan recordando los almacenes de barrio como la balanza y la heladera de antiguas carnicerías.

El concepto gastronómico claramente se concentra en los fuegos tanto de la parrilla como del horno de barro. La carta sencilla sin demasiadas pretensiones deja al descubierto la vedette: parrillada para una o dos personas acompañadas con dos empanadas y consta de chorizo, morcilla, vacio, costilla y corte de pollo y la opción del mix de anchuras. Para mantener su calor, la presentación llega a la mesa en bandejas de hierro fundido que conservan la temperatura en un promedio de treinta minutos. Las carnes también pueden salir en modalidad sándwich con la particularidad de elegir el tipo de corte por lo que puede pedirse un sándwich de lomo, de vacío o de entraña y de la misma manera con otras carnes como la bondiola en el caso del cerdo. Es importante destacar que los celíacos tienen garantías no solo porque la base está fundada en carnes sino porque el chef especializado en este tipo de cocina ofrece propuestas especiales.

Los vinos mendocinos tienen exclusividad ganada en la carta de “El Asadito”, el cual recupera el concepto de vino de mesa con los pingüinos tradicionales, mientras que el post cena permite ofrecer una coctelería de lujo para quedarse a disfrutar de tragos con bebidas nacionales internacionales.