El jefe de estado mantuvo ayer reuniones con 10 ejecutivos de empresas orientales. Allí confirmó los acuerdos realizados en 2015 para la construcción de Atucha 3 y de dos represas.

En transporte, infraestructura y energía estuvieron centrados los temas que el presidente Mauricio Macri trató ayer con ejecutivos de empresas chinas. En lo respectivo a energía se dio el principal anuncio, ya que se confirmó la concreción del acuerdo firmado por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el líder chino Xi Jinping en 2015, para la construcción de la central nuclear Atucha 3 para enero de 2018 y la 4 para el 2020.

Además, el presidente avanzó con Chen Xiaohua, titular de la China Gezhouba Group Corporation (CGGC), las observaciones desde el punto de vista ambiental al proyecto original, para la construcción de las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner, proyectos también rubricados por la gestión de Cristina Fernández, con vistas a un posible inicio de las obras en septiembre próximo. Cabe destacar que la construcción de dichas represas está actualmente paralizada por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

De esta manera el presidente se reunió en el Hotel World Summit Wing de Beijing con los titulares de los gigantes estatales chinos dedicados a la industria nuclear; la producción de automóviles; energía; suministro eléctrico y las comunicaciones, así como con los directivos de grandes compañías petroleras, automotrices, ferroviarias y de infraestructura, entre ellas la que tiene a su cargo la construcción de dos represas en Santa Cruz y la que fabricó 704 coches eléctricos para los trenes Sarmiento, Mitre y Roca renovados en 2015.

Macri estuvo con los ejecutivos de China Railway Rolling Stock Corporation, el mayor proveedor mundial de equipos de transporte ferroviario, con quienes avanzó sobre un posible acuerdo para la provisión de material rodante con la firma, que ya tiene adjudicado un contrato para la modernización del ramal Belgrano Cargas a partir del cual se enviarán 20 locomotoras a nuestro país.

Más tarde, al brindar un discurso en la Academia china de Ciencias Sociales, el mandatario sostuvo que uno de los propósitos de su visita a China es “equilibrar la balanza comercial” con el país asiático. Por su parte, la canciller Malcorra se sumó a los dichos del presidente y explicó: “China es nuestro segundo socio comercial, con 14.000 millones de dólares en comercio entre ambos. Pretendemos que esa balanza comercial sea equilibrada”, dijo.

Al respecto, Macri deslizó que Argentina sólo recibe a 30.000 turistas chinos de los 150 millones que salen del país asiático y apuntó que “el equilibrio de la balanza puede ser el turismo”.

En su discurso ante unos 600 empresarios chinos y argentinos, Macri reiteró su objetivo de que Argentina deje de ser “granero del mundo para ser supermercado del mundo”, prometió “ser predecibles y confiables para los amigos de China que quieran” invertir en el país e insistió en remarcar que “hay pocos países con el nivel de complementación que tienen Argentina y China”.

“Argentina tiene el desafío de la conectividad” y “la construcción de rutas, puentes, puertos y aeropuertos que nos vinculen. Los chinos tienen capacidad de hacerlo en nuestra región”, sostuvo en su alocución al convocar a las firmas del gigante asiático a hacer negocios.