El oficialismo no logró la mayoría necesaria para tratar el proyecto en Diputados y el proyecto será revisado nuevamente. El justicialismo y el PD piden cambios.

La reforma política deberá esperar una semana más, dado que la presión del Gobierno no fue suficiente y el oficialismo no reunió la mayoría que necesitaba para tratar el proyecto en la Cámara de Diputados. El martes había logrado la anuencia del Senado que acompañó su sanción sin cambios. Sin embargo, el justicialismo y los aliados insisten en introducir modificaciones y matizar algunos aspectos. El debate seguirá el miércoles que viene.

El punto de mayor desacuerdo sigue recayendo sobre las listas colectoras. Las posiciones son antagónicas. Por un lado, el presidente del bloque radical, César Biffi, insiste en que “han desvirtuado el sistema de las PASO porque atomizan los partidos políticos y permite un festival de boletas que deslegitima a los candidatos y a la elección misma”. Mientras que desde el justicialismo abogan por un “término medio”, que permita la permanencia de esta práctica electoral bajo un límite acordado para que no se repita lo que ocurrió en las primarias de Guaymallén en las que se presentaron 50 listas con estas características.

Jorge Tanús -que si bien coincide con la idea-, acompaña la visión del justicialismo, que pretende continuar con el sistema de las listas colectoras, aunque estableciendo un límite que no supere las tres boletas. La posición, largamente expuesta por la senadora Patricia Fadel en la Comisión de Legislación realizada el lunes pasado, defiende la continuidad para evitar que “los partidos que componen alianzas, no tengan que realizar internas anteriores a las PASO”.

El segundo punto que no termina de conformar a opositores y aliados tiene que ver con el establecimiento de las fechas -en caso de desdoblar- para las primarias intermedias. El diputado Marcos Niven (PD-Cambia Mendoza) dijo que “no es adecuado tener elecciones el primer domingo de febrero, lo que obligaría a los partidos políticos hacer campaña durante enero”. “No es una buena época, porque la gente está en otra cosa”, señaló.

A esto se suma un punto que alteró los ánimos en la bancada femenina de todas las fuerzas con presencia legislativa, ante la negativa del Gobierno de tratar la paridad de género en la conformación de las listas de las candidaturas. La idea presentada por la senadora María José Ubaldini consistía en incluir este requisito en el articulado de la nueva legislación, pero la idea fue rechazada de plano para ser discutida como un proyecto a parte.

Para superar este ambiente adverso, Biffi insistió en la necesidad de “avanzar en la búsqueda de consensos y acuerdos más amplios que no se lograron en el Senado”. En concordancia, su aliado Niven resaltó que le “daría lástima votar una ley que puede ser mejorada” y adelantó que “vamos a tener que debatirlo dentro del Partido Demócrata, en el cual se está gestando la idea de acompañar al frente en las próximas elecciones, aunque con una lista separada”.