El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, admitió hoy que el Gobierno debe recurrir a la "sintonía fina" a la hora de tomar decisiones para "cuidar el bolsillo de la gente", luego del informe presentado por la UCA que indica un incremento de la pobreza y la indigencia durante el año pasado.

"Hay que administrar, porque lo que hay que cuidar es la capacidad de compra del salario, el bolsillo de la gente. También tenemos la responsabilidad de recuperar la energía en la Argentina. Son desafíos muy complejos y hay que hacerlo con sintonía fina y ver y analizar todo el tiempo cuál es la mejor política en las distintas circunstancias que vamos atravesando", enfatizó.

En declaraciones a radio Continental, Frigerio agregó que "es permanente el análisis", admitió que "la situación es muy difícil" y aclaró que "no es que se fijó una política al principio de 2016 y eso es inalterable". "Además de encontrar permanentemente nuevos problemas, tenemos que ir monitoreando la situación social, que es lo que más nos preocupa. En consecuencia, vamos a ir adaptando las políticas públicas que el Presidente considere indispensables para la Argentina", añadió.

Con respecto al informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que refleja que en los primeros nueve meses de 2016 un millón y medio de personas cayó en la pobreza y 600 mil de ellos en la indigencia, el ministro recordó que esa mediciones surgieron "ante la ausencia de estadísticas públicas durante varios años del kirchnerismo", aunque dijo que "no es la misma medición que la que puede hacer el Estado".

"Se está midiendo la pobreza por ingreso. También tenemos la pobreza estructural, que es peor, porque tiene que ver con la falta de un hábitat adecuado, la falta de agua potable o cloacas. Y estamos tratando de atacar los dos problemas. Si consideramos esta baja de la inflación, seguramente la pobreza baje", sostuvo.