Para la OMS, no hay relación entre el uso de celulares y el cáncer

Lo aseguraron en un comunicado, en el que se indica que el 2016 habrá nuevos resultados de investigaciones. En la Argentina hay activas más de 40 millones de líneas.
La OMS aseguró que no hay razón para creer que el uso de los celulares tiene relación con el cáncer, en el trabajo titulado “Campos electromagnéticos y salud pública: teléfonos móviles”.
El texto explica que actualmente en el mundo hay unos 6900 millones de contratos de telefonía móvil. Solamente en la Argentina hay más de 40 millones de líneas.
Según explicaron, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer clasificó los campos electromagnéticos producidos por los teléfonos móviles como posiblemente carcinógenos para los seres humanos, pero en las últimas dos décadas se realizaron un gran número de estudios para determinar si los teléfonos móviles pueden plantear riesgos para la salud, y hasta la fecha no se confirmó que el uso del teléfono móvil tenga efectos perjudiciales para la salud.
La principal consecuencia de la interacción entre la energía radioeléctrica y el cuerpo humano es el calentamiento de los tejidos. En el caso de las frecuencias utilizadas por los teléfonos móviles, la mayor parte de la energía es absorbida por la piel y otros tejidos superficiales, de modo que el aumento de temperatura en el cerebro o en otros órganos del cuerpo es insignificante.
Con respecto a los efectos a largo plazo, las investigaciones epidemiológicas para analizar los posibles riesgos a largo plazo derivados de la exposición a las radiofrecuencias se han centrado sobre todo en hallar un nexo entre los tumores cerebrales y el uso de teléfonos móviles. Los resultados de estudios realizados con animales coinciden en que la exposición a largo plazo a campos de radiofrecuencias no aumenta el riesgo de contraer cáncer.
Sin embargo, recién en 2016 la OMS realizará una evaluación formal de los riesgos a partir de todos los resultados de salud estudiados en relación con campos de radiofrecuencias.
El teléfono, mejor lejos
Desde la OMS indicaron que la potencia, y por lo tanto la exposición del usuario a las radiofrecuencias, de los celulares, desciende rápidamente al aumentar la distancia con el dispositivo. Por eso, una persona que utiliza el teléfono móvil a una distancia de entre 30 y 40 centímetros de su cuerpo estará mucho menos expuesta a campos de radiofrecuencia que quienes lo utilizan acercando el aparato a su cabeza.
Además de utilizar dispositivos «manos libres», que permiten mantener el teléfono separado de la cabeza y el cuerpo durante la llamada, el nivel de exposición también se reduce si se disminuye la cantidad de llamadas y su duración. El empleo del teléfono en zonas con una buena recepción también conlleva una disminución del nivel de exposición, ya que de ese modo el aparato transmite a una potencia reducida. La eficacia de ciertos dispositivos comerciales ideados para reducir la exposición a los campos electromagnéticos no está demostrada.

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