Lo dijo Héctor Daer, dirigente cegetista. Explicó que los trabajadores no pueden asumir el costo ante un nuevo fracaso en las metas inflacionarias por parte del gobierno.

El dirigente cegetista Héctor Daer, integrante del triunvirato que conduce la central obrera, dio por hecho que los acuerdos paritarios de este año deberán volver a contemplar una cláusula gatillo al destacar la necesidad de que los trabajadores “no pierdan ingresos ni poder adquisitivo”.

En ese marco, sostuvo que “las metas que se propone el Gobierno” en materia de inflación “no las viene cumpliendo”, con lo cual -estimó- será necesaria una “cláusula gatillo” en las negociaciones salariales de este año, del mismo modo que el año pasado.

Además, indicó que, si el Gobierno pretendiera “ponerle rigidez” a las negociaciones salariales, las paritarias “dejarían de tener sentido” y eso “generaría un marco de conflictividad muy grande”, con lo cual “el Gobierno también tendría que evaluar que no es bueno para un país vivir en estado de conflicto”.

“Ninguno quiere una sociedad donde la falta de armonía genere una conflictividad permanente. El Gobierno tiene que entender que, si garantizó que las paritarias van a seguir funcionando, las paritarias tienen que ser paritarias y no un cepo donde el primero que no cumple es el propio Gobierno”, postuló Daer.

En este sentido, indicó que “el año pasado hablaron primero de un 17 por ciento (de inflación), luego de un 19 por ciento, y a mediados de año ya era del 21 por ciento y tampoco se cumplió”.

“Se le queman los papeles de la macroeconomía y eso en ningún caso es responsabilidad del asalariado”, sostuvo Daer en la entrevista que concedió este mediodía. En este contexto, el triunviro de la CGT remarcó que, desde el Gobierno “no pueden decir que el salario fue el motor de la inflación” sino que “lo fueron los ajustes permanentes en las tarifas, en los combustibles y en la vorágine de esta economía dolarizada”.

Lo cierto es que el reciente anuncio gubernamental de cambios en las expectativas inflacionarias para 2018, estimadas en un tope de 15 puntos, obligará a los sindicatos a barajar y dar de nuevo y a analizar los salarios para 2018.