Una bomba explotó ayer frente a un tribunal de Atenas, sin dejar víctimas, tras una  llamada de advertencia que llevó a la Policía a evacuar la zona, a menos de tres semanas del juicio de militantes anarquistas acusados de planear atentados contra embajadas en esta capital.

La explosión rompió los vidrios de varias ventanas de la sede de un tribunal cerca del centro de Atenas, y de edificios aledaños. Automóviles estacionados en la zona también resultaron con serios dañados. La policía había evacuado la zona tras enterarse de que  había habido una llamada de advertencia. El artefacto había sido colocado en una motocicleta robada, afirmó una fuente policial. El gobierno condenó lo ocurrido. “El pueblo griego responderá a quienes perpetraron estos actos”, aseguró un vocero gubernamental.