Obligan a los casinos locales a registrar a sus apostadores

El Gobierno nacional considera a los casinos como uno de los lugares usados para “lavar dinero” proveniente de origen delictivo.

Por eso, acaba de regular y establecer fuertes controles para todas las salas de juego del país, obligando a registrar a los apostadores que usan grandes sumas de dinero en las mesas. 

Además, los casinos deben  tener un mecanismo de control interno e informar las situaciones que generen sospecha sobre la posibilidad de la aparición de clientes que usen las apuestas para lavar dinero. Para ello, estableció una serie de criterios que los responsables de las salas de juego deberán tener en cuenta para denunciar ante las autoridades nacionales. 

La reglamentación la realizó la Unidad de Información Financiera del Gobierno nacional, a través de la resolución número 16 de este año, en la que reglamenta a los casinos sobre “Encubrimiento y lavado de activos de origen delictivo”. En Mendoza el tema afecta directamente, pues es una de las provincias con más salas de juego del país. 

Ahora los casinos deben registrar a todos sus “clientes” que cambien más de 25 mil pesos en fichas para los juegos de “paño”. Y quienes gasten más de 10 mil en las otras modalidades, como los tragamonedas. Los casinos deben tener un “legajo de identificación” de los apostadores de grandes sumas con sus datos personales y donde incluya hasta la profesión y el lugar de trabajo del apostador.

Además, deben avisar cuando detecten situaciones extrañas, como clientes que aparentemente actúen por cuenta de otro, es decir que apuesten en nombre de otra persona. 

También deben informar “aquellas operaciones inusuales” por los montos, tipos, frecuencia y naturaleza de las operaciones que realicen los clientes que no guarden relación con los antecedentes y la actividad económica de ellos”. 

Y deben estar atentos, según la reglamentación, “cuando se observe que los clientes efectúan maniobras de fraccionamiento o desdoblamiento de fichas o similares, a efectos de presentar para su cambio valores inferiores a los límites establecidos” y “cuando los ganadores se nieguen a proporcionar datos o documentos”. 

Hasta se describen situaciones psicológicas como “cuando el cliente exhibe una inusual despreocupación respecto de los riesgos que asume y/o costos de las transacciones incompatible con el perfil económico del mismo”. 

También deben denunciar si existen personas que reiteradamente solicitan canjear los instrumentos probatorios de supuestas ganancias de juego por instrumentos financieros, cuando se usen billetes de baja denominación para operaciones grandes, y “cuando lo apostado sea desproporcionado con relación a la expectativa del premio”. 

Otro de los puntos a los que le piden prestar atención es “cuando un jugador compra fichas en efectivo y luego de realizar pequeñas apuestas, canjea las fichas restantes en la caja solicitando cobrarlas mediante un medio de pago distinto del efectivo”. La reglamentación corre para todos los casinos, sean nacionales, provinciales o municipales.


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