El fiscal ante la Cámara del Crimen Ricardo Sáenz no descartó la posibilidad de que la denuncia del fiscal Alberto Nisman, termine en el juzgado de Bonadio, donde tramita una causa por "traición a la Patria" contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios por la firma del Memorándum con Irán.

"No hay que descartar que el juez sorteado sostenga que la causa por traición a la Patria de Bonadio está más avanzada y mande todo a Bonadio; hay que ver cuál es el criterio del nuevo juez", planteó Sáenz, quien celebró la decisión tomada ayer por unanimidad por el máximo tribunal penal en relación a la denuncia de Nisman por presunto encubrimiento de los iraníes imputados por el atentado a la Amia.

Así lo expresó en declaraciones formuladas esta mañana a radio Rivadavia, en las que consideró que el expediente por la denuncia que Nisman presentara cuatro días antes de ser hallado muerto implica para la ex presidenta "la peor imputación, la más grave imputación" en su contra.

En ese marco, Sáenz insistió en señalar que "no hay forma de explicar" cómo el juez federal Daniel Rafecas desestime realizar una investigación a partir de "una denuncia de un fiscal que aparece muerto cuatro días después" de haberla presentado, y sostuvo que el archivo del expediente se trató "de un designio político y no de una decisión jurídica".

"La diferencia ahora es que lo dice un tribunal independiente", sostuvo Sáenz en relación a la resolución de ayer de la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal que, con el voto unánime de sus tres integrantes, hizo lugar a un recurso que había sido planteado por la DAIA y ordenó reabrir la investigación de lo denunciado por Nisman y desplazó a los jueces que habían intervenido en este expediente, con lo cual la Cámara Federal porteña deberá realizar hoy un sorteo que determine a qué juzgado irá el expediente.

En este marco, Sáenz opinó que "la energía política que el gobierno anterior le puso para que esta denuncia no se abriera es directamente proporcional a la gravedad de la denuncia" y remarcó que "hay escuchas telefónicas" que ponen a los ex funcionarios "en un lugar complicado".

En este punto, señaló que "las escuchas entre Guillermo Borger, ex titular de la DAIA, y el ex canciller Héctor Timerman demuestran la prepotencia con la que se manejaron y la ilegalidad de pretender negociar con el país de los cuáles los directivos más importantes participaron del atentado".

Por otro lado, Sáenz reiteró no tener duda de que "a Nisman lo mataron" y opinó que eso "tiene que ver con la investigación que se ordenó reabrir ayer".

Además, sugirió que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner "va a tener que declarar como testigo en la causa por la muerte de Nisman para explicar por qué primero dijo una cosa y después otra", en referencia a la postura que inicialmente mostró en relación a que se habría tratado de un homicidio y, luego, de que había sido un suicidio.

Por su parte el presidente Mauricio Macri destacó en una entrevista por radio Nihuil: "Los Argentinos queremos la verdad. No necesitamos que nos traten como gente inferior porque no podemos asumir la verdad, la podemos asumir y la podemos corregir". Al mismo tiempo el Presidente resaltó "la valentía y el coraje" de los jueces.