Tenía 59 años y su deceso fue consecuencia de un infarto que sufrió ayer a la madrugada. La escritora había viajado a La Habana y participado de la feria del libro de Cuba.

“Con gran tristeza lamento informar que ha fallecido en el día de hoy (por ayer) nuestra querida escritora Liliana Bodoc. Acompaño en el dolor a familiares y amigos”, informó el secretario de Cultura, Diego Gareca, tras haber concurrido junto a la autora y al encargado de Ediciones Culturales, Alejandro Frías, a la Feria del libro de Cuba en La Habana, durante las últimas horas.

Bodoc, autora de la trilogía “La saga de los confines”, lo que le valió convertirse en una revelación en el género de la literatura fantástica de Sudamérica, falleció ayer a los 59 años como consecuencia de un infarto, mientras dormía, en un hotel de la provincia.

La sorpresa y el dolor de todo el mundo de las letras, tanto a nivel provincial, como nacional y sudamericano no se hicieron esperar y comenzaron a reflejarse en las redes sociales y los distintos medios de comunicación.

La escritora Claudia Piñeiro la recordó desde Egipto, adonde se encuentra participando de la Feria del Libro de El Cairo: “Se me parte el corazón. Pensé todo el dí­a en ella porque se había convertido al islamismo y la vi en cada mezquita en la que entré hoy”.

“Hermosa persona, generosa colega, gran escritora. Nunca alcanzará con decir ‘quedan sus libros’, porque ella era esa sonrisa de la foto, era la calidez, el don de gentes y esa inteligencia que hacía interesante hablar con ella del tema que fuera. Se la va a extrañar”, agregó Piñeiro en su muro de Facebook.

Paula Bombara puso la cinta de luto en su foto de perfil. “Absolutamente CONSTERNADA”, así, con mayúsculas, escribió María Teresa Andruetto. “Silencio”, escribió el autor Marcelo Figueras sobre un retrato de la escritora.

“No sé cómo se despide a alguien que se admira tanto, que estuvo en mi casa, que abracé. Los escritores no deberían morirse nunca. Y menos cuando todavía tenían tantas historias por contar. Hasta siempre, Liliana Bodoc”, agregó otra colega, Verónica Sukaczer.

Penguin Random House, la editorial que publicó los últimos trabajos de Bodoc, expresó mediante un comunicado su “infinito dolor” y “cariño y admiración eternos”; en tanto que el sello SM Argentina, que también publicó sus libros, le agradeció a la creadora de “El mapa imposible”, “las historias y los mundos que nos hiciste descubrir”.

Los restos de Bodoc fueron velados desde las 21 de la noche del martes en la Sala Elina Alba de la Secretaría de Cultura de Mendoza, ubicada en avenida España y Gutiérrez, de Ciudad.

Criada en Mendoza

La autora de “Los días del venado”, “Los días de la sombra” y “Los días del fuego” nació en Santa Fe el 21 julio de 1958 bajo el nombre de Liliana Chiavetta, Bodoc, viajó a Mendoza junto a sus padres de muy pequeña y allí hizo toda su carrera: estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, ejerció como maestra, publicó sus primeros libros, recorrió escuelas con ellos y se consagró como escritora.

Dueña de una producción vasta y con sello propio dentro del género fantástico y de la literatura juvenil -sus últimas grandes publicaciones fueron “Memorias impuras”, “Tiempo de dragones” y “Elementales”- Bodoc marcó un antes y un después en ese género en Argentina: ella fue la primera que contó la conquista americana a partir de los mitos de sus pueblos originarios y en clave fantasy.

Convencida de que la palabra es una herramienta capaz de construir mundos, no sólo se dedicó a la escritura y la enseñanza -fue docente en el colegio Martín Zapata-, actuó en obras como “Galeano con nosotros”, que dirigió su padre, José Chiavetta, integrante del movimiento documentalista de Santa Fe. Galileo y Romina son sus hijos, con quienes también compartió labores creativas. Con su hija se embarcó en el documental “La madre de los confines”, visitando los lugares más significativos de su vida, entre ellos, la casa de Minetti, donde murió su mamá cuando ella tenía siete años, “en sus brazos”, como solía contar. Con Galileo, miembro del grupo teatral Tres Gatos Locos, trabajó “Un cuento negro”, un texto escrito por ella y puesto en escena en la ciudad de Buenos Aires.

Acreedora de distinciones como la Mención especial de The White Ravens y el Diploma al Mérito del Premio Konex, la autora escribió sus últimos libros fuera de Mendoza, instalada en el montañoso y bucólico paisaje de El trapiche, en San Luis, adonde vivía con su pareja.

Entre los libros que escribió Bodoc -quien con su muerte marcó tendencia en Twitter (unos tres mil twitts en poco más de dos horas)- se encuentran “Sucedió en colores”, “La mejor luna”, “Memorias de la canela”, “Amigos por el viento”, “El mapa imposible”, “El perro del peregrino”, “El espejo africano”, “Presagio de Carnaval”.