La agencia federal que funcionará en la provincia será auditada por la Corte y el Congreso de la Nación. “Es la primera que habrá en el interior del país”, dijo Cornejo.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, tomó juramento ayer a los jueces que fueron designados para la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza. El Gobernador Alfredo Cornejo participó del acto. Luego ambos funcionarios anunciaron que Mendoza tendrá una sede de escuchas judiciales, la primera que habrá en el interior del país.

La Oficina de Captación de Comunicaciones es la dependencia a nivel nacional que se encarga de las escuchas judiciales. Por decreto de Presidencia, la oficina se encuentra actualmente bajo el control de dos jueces penales con rango de juez de Cámara.

Antes las escuchas se realizaban en el Departamento de Interceptación Captación de las Comunicaciones (DICOM) que dependía de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). El presidente Mauricio Macri decidió pasar ese departamento al Poder Judicial.

Tras un pedido de Cornejo, la agencia federal que funciona en la provincia será auditada por la Corte y el Congreso de la Nación tras la firma de un convenio con el Senado nacional. La rúbrica permitirá que, en los próximos meses, quede inaugurada en Mendoza la Dirección de Escuchas Judiciales. “Es la primera que habrá en el interior del país”, sostuvo Cornejo.

“Nuestro plan de seguridad necesita de estas herramientas”, agregó el mandatario provincial. Además, explicó que “funcionará con un procedimiento específico y con tecnología. Antes, los policías tenían que viajar para realizar las escuchas online del crimen organizado, lo que ocasionaba gastos y reportes tardíos”. De hecho a veces el informe sobre las escuchas recién estaba listo quince días después de ser pedido. Ahora esos tiempos se acortarán de manera significativa.

El Gobernador indicó que ya se “está capacitando al personal” y que sólo resta que “los miembros del Senado ratifiquen el proyecto”. En este marco, detalló que se invertirá un millón de pesos para poner en funcionamiento la dependencia.

“Es una herramienta más con la que contará la Justicia para combatir el delito. Estará disponible en el corto plazo y el Ejecutivo no tendrá ninguna injerencia en su funcionamiento. Las escuchas que se realizarán serán sólo las ordenadas por la Justicia y la oficina tendrá control de la Corte y parlamentario”, explicó Cornejo.

Por su parte, el ministro de Gobierno, Dalmiro Garay, aseguró que con la oficina de escuchas, “lo que antes duraba meses, ahora será un trámite que no puede durar más de dos o tres días”.