Mendoza, sin agua por las tormentas

Los mendocinos abrieron los surtidores de agua y se encontraron con un nuevo problema.
En muchos casos, directamente no salió agua. Y en el mejor de los casos, salía, pero turbia y con muchos sedimentos. Así, no quedó otra que consumir agua envasada y postergar algunas tareas. El problema afectó a casi la totalidad de los usuarios del Gran Mendoza, es decir más de un millón de personas.
Según las explicaciones oficiales, la pérdida en la calidad del agua se debe a las tormentas, que agregaron sedimentos y complicaron el proceso de potabilización. De hecho, según explicaron, todas las plantas potabilizadoras salieron de servicio debido a la contingencia. Por eso el Gobierno pidió prudencia en el uso del agua, debido a que se espera que la normalización del servicio demore al menos un día y medio.
Para afrontar la crisis, algunos municipios repartieron agua en camiones cisterna.
Pasado el mediodía, como la situación no mejoraba los mendocinos comenzaron a volcarse a los supermercados y almacenes para comprar bidones y botellas de agua. Tanto, que en algunos comercios se agotó el stock. Incluso se mencionó que desde hoy podría haber algunas restricciones a la venta, para evitar desabastecimiento. “Saqué la ropa de lavar, y quedó más sucia. Toda el agua está marrón. No se puede usar”, decía Pablo, un vecino de Godoy Cruz.
El titular del EPAS Javier Montoro confirmó, a través de la red social Twitter, que por problemas en las plantas potabilizadoras se vio interrumpido el servicio de agua potable. A raíz de esta situación, Montoro pidió extremar el uso de este recurso solamente para consumo personal y exigió que se sea cuidadoso durante las próximas 24 horas.
“Viene complicada la cosa, porque bajó demasiada turbia el agua, por lo que las plantas no han podido producir agua potable y desde anoche, algunas plantas no han podido suministrar agua potable. Vamos a estar 24 horas para reabastecer de agua cruda, tratarla y suministrarla”, aseveró Montoro.

Comentarios