El diputado nacional fue citado a indagatoria por la causa Hotesur, en manos del juez Ercolini. Presentó un escrito donde pidió ser sobreseído y se negó a contestar preguntas.

“Las operaciones que se me imputan fueron analizadas en, por lo menos, cuatro procesos judiciales que concluyeron con el dictado de sendos sobreseimientos o el archivo de las actuaciones por inexistencia de delito”, sostuvo Máximo, el hijo mayor de los ex mandatarios Néstor y Cristina Kirchner en su paso por los tribunales federales de Comodoro Py para prestar declaración indagatoria por la causa Hotesur que investiga el juez Julián Ercolini.

En la causa Hotesur se investiga una supuesta maniobra de lavado de dinero proveniente de sobornos de contratistas de obra pública, como el empresario detenido Lázaro Báez.

Para los investigadores judiciales, los sobornos se habrían pagado a través de la simulación de alquileres de habitaciones del hotel Alto Calafate, administrado por la firma Hotesur, de la familia Kirchner.

Al respecto en el escrito, Kirchner argumentó: “Si los pagos recibidos no fuesen un canon locativo sino ‘retornos’ debería aceptarse que durante casi cinco años Báez, además de ser ‘beneficiado’ con la obra pública, también dispuso gratuitamente de dos hoteles, con los cuales obtuvo ingresos millonarios a cambio de nada”, agregó.

También, consignó que “la asignación de obra pública en favor de Báez y los supuestos retornos tampoco guardan proporción alguna”.

“Escapa al más elemental sentido común suponer que desde la Presidencia de la Nación se va a armar una megaestructura para beneficiar en sumas multimillonarias a un empresario amigo y obtener a cambio menos del 0,1 por ciento de ese descomunal monto”, analizó.

En el escrito explicó su relación con Hotesur, “Mi intervención en los actos de comercio que se llevaron a cabo entre los años 2005 y 2009 tuvo lugar, básicamente, en mi carácter de mandatario de Néstor y/o Cristina Kirchner. Ya sea como mandatario de Néstor Kirchner, administrador de su sucesión o en representación de Hotesur SA, suscribí contratos de alquiler en cumplimiento de los deberes asignados”, agregó.

El diputado agregó que “las condiciones contractuales convenidas son absolutamente lícitas y se ajustaron a los parámetros del mercado”.

“Esta presunta maniobra de lavado, reitero más allá de su absoluta falsedad, jamás podría importar una operatoria de lavado de activos, toda vez que ese dinero de principio a fin circuló dentro del sistema financiero legal”, argumentó en el escrito.

“Tal actuación fue desarrollada en el marco de la relación familiar y de confianza existente, ateniéndome en todo momento a los límites del mandato conferido, con estricto apego a la ley y con la transparencia que siempre caracterizó a todas las operaciones comerciales realizadas por nuestra familia”, sostuvo.

“Existen por lo menos siete decisiones judiciales firmes que han analizado todas las transacciones a las que se hace referencia, descartando la existencia de delitos, entre ellos, el de lavado de activos”, enfatizó.

Cabe destacar que los primeros accionistas de Hotesur fueron Néstor y Máximo Kirchner, pero tras la muerte del ex presidente, en octubre de 2010, ingresaron a la sociedad comercial primero la ex mandataria Cristina Kirchner y después su hija, Florencia, citada a indagatoria para el miércoles.

El diputado nacional arribó a los tribunales federales de Retiro a las 9.43, subió al juzgado de Ercolini junto a su abogado Carlos Beraldi y, en un trámite de 25 minutos, escuchó la lectura de los cargos en su contra y entregó el escrito.