Mauro Bianchinelli, un joven saxofonista mendocino radicado en Buenos Aires hace 11 años, se presentó en la Casa de Mendoza.

Con su grupo, Bardo, cuarteto integrado por Hernán Pereyra en guitarra, Nicolás Fernández en contrabajo y Gustavo Chenu en batería, interpretó temas originales, donde se mezclaron melodías, armonías y ritmos provenientes del jazz con formas y colores de nuestro folclore.

Inspirados en el Gato Barbieri, Ornette Coleman, Tony Malaby, Thelonious Monk, las composiciones dejaron espacio para la improvisación y la interacción libre entre los músicos.  Además del show, se realizó una clínica para todos los amantes del jazz.

Luego de haber estudiado en la Escuela de Música popular de Avellaneda, siguió su formación aprendiendo de grandes músicos como Ricardo Cavalli, Enrique Norris y  Rodrigo Domínguez, entre otros.

Ha realizado viajes a Nueva York en dos oportunidades, para tomar clases particulares con músicos como Tony Malaby y Melissa Aldana.

En la actualidad es integrante de diversas formaciones, en las cuales participa como saxofonista, arreglador y compositor.