La Asamblea Constituyente acordó convocar los comicios antes del 30 de abril. Por su parte, la oposición se encuentra dividida, debido a la falta de criterios sobre que camino seguir.

El presidente venezolano Nicolás Maduro dijo que está “preparado” para buscar una reelección por seis años en unos comicios que la Asamblea Constituyente acordó convocar antes del 30 de abril.

La iniciativa para llamar a elecciones anticipadas fue presentada ante el cuerpo con poderes supraconstitucionales por Diosdado Cabello, el segundo hombre más poderoso del oficialismo, y aprobada con vítores a favor de Maduro en la asamblea conformada por sus aliados.

La decisión toma por sorpresa a una fracturada oposición, y surge en respuesta a las sanciones que impuso esta semana la Unión Europea contra funcionarios venezolanos en busca de presionar para una salida política a la crisis del país.

Yo estoy a la orden de la candidatura presidencial, si así lo deciden las fuerzas sociales y políticas de la revolución bolivariana”, dijo minutos antes el presidente a periodistas.

Cabello, uno de los siete sancionados por la UE, había asegurado en la sesión de la Asamblea que el oficialista Partido Socialista Unido (PSUV) está preparado para avalar a un “solo candidato” y pidió el apoyo de sus filas a Maduro, el heredero político del fallecido Hugo Chávez.

“Si el mundo quiere aplicar sanciones nosotros aplicaremos elecciones”, afirmó Cabello.

Ahora el Consejo Nacional Electoral debe fijar la fecha de las elecciones presidenciales, que tradicionalmente se celebraban en diciembre. Analistas advierten que el PSUV busca sacar ventaja de las divisiones internas de la oposición, que se han acentuado en los últimos meses.

Casi todos los líderes opositores más populares de Venezuela están fuera de la competencia política, ya sea porque están presos, en el exilio o inhabilitados para ocupar cargos públicos.

Por su parte, la oposición se encuentra dividida, debido a la falta de criterios uniformes sobre qué camino seguir para oponerse al Gobierno. Uno de los líderes de la oposición, Henrique Capriles, reclamó la “unidad más que nunca” para “recuperar la democracia”.