Los partidos opositores quieren una boleta única para octubre

Los bloques no kirchneristas impulsan un proyecto para reemplazar el actual esquema múltiple y afirman que permitirá "terminar con el fraude del Gobierno".

 

Mientras se calienta el debate por las listas colectoras, la oposición se prepara para impulsar en el Congreso un proyecto que incomoda al Gobierno de cara a las presidenciales de octubre.

 

Los principales bloques del arco no kirchnerista acordaron ubicar al tope de su lista de prioridades para el año legislativo que comenzará el 1º de marzo la implementación de la boleta única para las elecciones nacionales. El reemplazo por el actual sistema permitirá, aseguran, "terminar con el fraude del Gobierno", ese fantasma que vuelve a agitarse antes de cada comicio.

 

El proyecto con el que intentarán avanzar ingresó en la Cámara de Diputados en julio último y está firmado por legisladores de la UCR, el Peronismo Federal, la Coalición Cívica, el socialismo, GEN y Proyecto Sur. Según se pudo saber, todos esos bloques acordaron discutirlo en el recinto "lo antes posible".

 

"La boleta tradicional es funcional a todas las incorrecciones que el kirchnerismo hizo en estos años para ganar elecciones de manera poco clara como la ley de lemas, las colectoras y las listas espejo", planteó el diputado de la UCR Oscar Aguad.

 

Desde la Coalición Cívica, Adrián Pérez, autor del proyecto, apuntó a uno de los puntos fuertes de la iniciativa. "Es una garantía para el ciudadano de que va a poder votar a quien quiera porque todos los candidatos aparecen en el mismo papel. Ya no va a pasar que falten boletas en el cuarto oscuro. Es la mejor manera de terminar con el robo de boletas", destacó.

 

El diputado añadió que, además de ser menos costoso porque implicaría imprimir menos papeletas, contribuiría a la "igualdad de condiciones y oportunidades" entre los partidos. "Primero, porque requiere menos fiscales y, segundo, porque la impresión [de las boletas] quedaría en manos del Estado y no de cada partido. Eso ayudaría a eliminar la ventaja abismal de los partidos con grandes aparatos", enumeró.

 

Según Pérez, la boleta única también serviría para poner fin a las listas colectoras. Si se pasara a un sistema de boletas por cargo en lugar de por partido, la mención al candidato a presidente desaparecería de las papeletas para el resto de los cargos (gobernador, senadores, diputados, intendente y concejales).

 

Para Gustavo Ferrari (Peronismo Federal), la posibilidad de que la boleta única funcione como "antídoto" contra el efecto arrastre que prometen las colectoras depende de cómo se diseñen. "Habría que asegurarse que los candidatos a presidente y a vice no aparezcan cada vez. Sino, estamos en la misma", advirtió.

 

El diputado hizo hincapié en otro beneficio de la boleta única. "Aceleraría mucho el escrutinio. Es mucho más fácil distinguir y contar votos marcados con una cruz que votos dispersos en cientos de boletas", dijo.

 

El sistema que pretende imponer la oposición se utiliza ya en buena parte de América latina. Funciona en Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Honduras, Nicaragua, Chile, Perú, Panamá y Paraguay. En algunos casos, se complementa con el voto electrónico.

 

Desde el kirchnerismo, Alejandro Rossi (Frente para la Victoria-Santa Fe) no sólo planteó reparos. También lanzó duras acusaciones a la oposición. "Si no se acompaña la boleta única con voto electrónico, termina siendo más un aporte a la confusión que a la transparencia", advirtió.

 

"No es casual que esto se impulse desde los partidos minoritarios. No saben construir estructuras permanentes y por eso postulan a figuras mediáticas sin partidos atrás. Esconden un plan de deterioro de los partidos tradicionales. Quieren diluir la identidad partidaria", completó.

 

El legislador, vicepresidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, una de las que deberá analizar el proyecto, aludió a lo que ocurrirá en su provincia, Santa Fe, donde la boleta única se usará en las elecciones a gobernador, tanto en las internas de mayo como en las generales de julio.

 

"La boleta única va a ser una sábana gigante con 80 listas distintas en la que el elector no va a poder identificar al partido que quiere votar. Encontrar una cruz en ese mar de opciones va a ser imposible y meter una cruz con una birome, mucho más fácil que hacer fraude con el sistema anterior", razonó.

 

Pino Solanas (Proyecto Sur) rechazó el argumento de su par oficialista. "Lo que quiere el justicialismo es eliminar a todas las demás fuerzas. Todo el sistema electoral es autoritario está pensado para reforzar el bipartidismo y dañar la participación de las minorías", retrucó.

 

Para el diputado, la boleta única es "el primer paso" para terminar con dos cuestiones que afectan particularmente a su partido: el robo de boletas y la falta de fiscales. "Como están dadas las cosas, ganarles a los aparatos es imposible", concluyó.

 

También el socialismo comprometió su voto. "Es fundamental para la transparencia electoral y el hecho de que estemos implementándolo en Santa Fe demuestra que, si hay voluntad política, también se puede aplicar a nivel nacional", afirmó la diputada Mónica Fein (Partido Socialista-Santa Fe).

 

Fuente: Diario La Nación

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