Los mundos de la Plaza

La Plaza Independencia es un emblema de Mendoza en el que conviven muchos protagonistas y se realizan una gran variedad de actividades.

Lugar de tránsito de miles de personas, visita obligada para los turistas y espacio de recreación y descanso para otros tantos. La Plaza Independencia, estratégicamente ubicada en centro de la ciudad, es un ícono de Mendoza y zona de trabajo de artesanos, vendedores y músicos.

Esa cuadra, tan llena de historias y anécdotas, tiene sus ‘mundos’ y sus protagonistas.

Hoy es la plaza con mayor diversidad de la Ciudad. Y su evolución ha tenido que ver con la historia de Mendoza. Luego del terremoto de 1861 la ciudad fue “mudada” en los alrededores de la actual Plaza Independencia. En esa época, fines del siglo XIX el lugar era el “Parque” para los mendocinos y tenía una calesita y un lago artificial que luego fue retirado. De a poco fue creciendo, se inauguró un teatro, una sala de arte y en 1995 se realizó la última gran remodelación. Hoy es escenario de arte callejero, lugar de encuentro, sede de eventos y también el principal sitio de evacuación: en el último temblor, decenas de familias se autoevacuaron en la Plaza.

Banda sonoraplaza independencia 1
La banda sonora en la plaza varía y es diversa, pero está a casi cualquier hora. La música en vivo es un atractivo para los transeúntes, que disfrutan de bandas como Los Palanganas, Planta de Asombro o tan solo de alguien que quiera tocar su guitarra, cantar o bailar y dejar ‘la gorra’ a mano para quienes quieran colaborar.

“Viene todo tipo de gente"

“Viene todo tipo de gente. Los que están de paso, que a veces se quedan un rato para escucharnos o los que vienen exclusivamente para vernos todos los días. Turistas, locales, por acá pasan muchas personas y te sorprende que son distintos y nuevos. Yo siempre tuve el concepto de Mendoza como pueblo, pero acá no pasa”, dice Rocío, música, actriz y enóloga, que combina su profesión con la pasión por el arte.

Otro de los grupos que anima la estadía de mendocinos y turistas es Planta de Asombro, que llega tres o cuatro veces por semana con sus instrumentos para satisfacer a los aficionados al reggae.

Artesanosplaza independencia 3
También están los artesanos, que ofrecen carteras de cuero, billeteras, adornos, pulseras y hasta hacen rastas o pintan cuadros. Ya sea en un stand o sobre el paño, la oferta está a la orden del día.

En un punto estratégico, ganado hace más de 30 años, está Elizabeth y su familia, que vende golosinas, manzanas acarameladas, pororó y gaseosas, entre otras cosas. Robotín es el símbolo del negocio y se ha convertido con el paso del tiempo en una figura distintiva de la Ciudad y es requerido para diferentes eventos de beneficencia en diferentes puntos de la provincia. “Lo piden de todos lados”, cuenta Elizabeth, dueña del robotito que viste los colores de Racing y que fue, en muchas ocasiones, atracción en las tribunas durante los partidos de verano que jugaba la Academia en el Malvinas Argentinas.

El teatro municipal Julio Quintanilla, con capacidad para casi 200 espectadores, es otro de los espacios para el arte que brinda la plaza Independencia, al igual que el escenario al aire libre que recibe en sus gradas a quien quiera mostrar su talento o los que buscan disfrutar de un momento de diversión.

Más de una docena de paradas de colectivos, una glorieta, gente caminando, andando en bicicleta, actuando, de paso, leyendo o descansando frente a la fuente, pateando una pelota o patinando. La Plaza Independencia, con sus mundos y sus protagonistas, es un emblema de Mendoza.

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