El historietista e ilustrador Ricardo Siri Liniers (Buenos Aires, 1973) destacó la importancia del “caos creativo” y aseguró que “si sos artista, el caos es obligatorio porque es cuando decidiste desobedecer a una regla.

El autor de la serie de historietas “Macanudo” y de los libros para chicos “Lo que hay antes que haya algo” y “Mamarracho” manifestó su admiración por el pintor español Pablo Picasso porque resaltó que “rompió una regla, tomó riesgos y no paró nunca de trabajar”.

“No creo en los artistas humildes”, expresó Liniers y agregó que “el artista siempre te está proponiendo un diálogo”.

Entrevistado por el periodista Horacio Convertini en el marco de la Feria del Libro de Buenos Aires, el dibujante, ilustrador, pintor y muralista contó que tiene “una relación directa con la música”, algo que dijo que le suele pasar a todos los dibujantes.

“Tute por ejemplo tiene una preferencia por el tango, en mi caso prefiero a los cantautores”, señaló y se definió como admirador de Bob Dylan.

Durante la charla resaltó que si bien le “encanta el humor negro es importante entender con quien se está haciendo ese humor, a quien tenés enfrente” y sostuvo que “uno tiene que ser la primera víctima de sus chistes”.

En ese sentido dijo que “se puede hacer chistes con todo” y ejemplificó: “En los velorios siempre hay alguien que hace un chiste, el tema es que el chiste no se lo vas a hacer a la viuda porque la vas a lastimar”.

“Si hago una tira en La Nación, entiendo que hago humor para un montón de gente y me tengo que poder comunicar y lograr que me entiendan personas muy diferentes, en cambio si hago un show con Alberto Montt, entablo un diálogo con gente que me viene a ver porque ya me conoce y el pacto es otro”, reflexionó.

El dibujante relató que hace tres años que se fue a vivir a Estados Unidos, al estado de Vermont, con su mujer y sus tres hijas, a partir una propuesta para trabajar en una universidad de historietas, donde explicó que “se estudian aspectos técnicos y van autores y editores a brindar charlar y reflexionar sobre el trabajo de creación” de las obras que pertenecen a ese género.

Para Liniers “las ideas son fruto del trabajo, del oficio”, señaló que “no hay manera de saber cuándo uno está inspirado” y resaltó que “la responsabilidad de tener que entregar todos los días hace que uno sepa que hay un día en el que puede ser obvio y cursi”.

Al ser consultado por la circulación de su trabajo en las redes sociales, el ilustrador sostuvo que “en Twitter hay mucho policía vocacional, ya que muchas veces es una práctica que termina deshumanizando y parece que todo vale, sin pensar en quien está del otro lado”.

En esa línea contó que muchas veces le han dicho que se había copiado de un colega o al revés, le han avisado que una creación suya estaba en otro lado, ante lo que dijo no ser tan estricto ya que confesó que en la tira “Macanudo” publicó “tres veces el mismo chiste” sin acordarse que “lo había hecho antes”.