Televisores, equipos de audio, celulares y hasta cargadores serán retirados periódicamente por los cestos domiciliarios. Buscarán realizar convenios con recicladores.

La acumulación de artefactos electrónicos en los basurales departamentales no solo implica un riesgo ambiental sino también el desaprovechamiento de recursos de demanda creciente. Esto motivó a que desde la Municipalidad de Lavalle se establezca el primer basurero y desarmadero electrónico de la provincia, en el que se receptarán desechos de artículos de computación y telefonía.

Según consta en la ordenanza municipal, los desechos serán recogidos por personal municipal en los días y horarios prefijados por la Dirección de Ambiente departamental, y luego quedará prohibido que este tipo de materiales se arrojen de nuevo en la vía pública u otros predios clandestinos.

El material recolectado estará compuesto por rezagos informáticos (computadoras, impresoras, routers, periféricos, etc.), de telecomunicaciones (teléfonos, celulares, faxes, decodificadores), baterías (niquel y cadmio) y accesorios como cargadores, transformadores y antenas.

Si bien aún no está confirmada su ubicación -ya que están a la espera de un informe de impacto ambiental-, el playón contará con las condiciones para evitar la contaminación del suelo, debido al alto grado de toxicidad que emiten esos materiales.

Según los estudios tomados en cuenta, “un televisor contamina 80 mil litros de agua por el metal contenido en sus plaquetas, fósforo y plomo”. Este último puede causar riesgos de aborto, daños en el sistema nervioso central en el feto y aumento de la presión arterial en adultos. Los retardantes de flama con que cuentan en la mayoría de los equipos son neurotóxicos, dañan la memoria y el aprendizaje.

Con los elementos recogidos se realizará una tarea de separación y clasificación para que luego puedan ser reciclados y recuperados. La idea del Municipio es establecer convenios con organizaciones especializadas y acreditadas en tratamiento de residuos electrónicos, además de instituciones educativas como los Centros de Capacitación para el Trabajo (CCT).

Las tareas de recolección y reciclaje serán complementadas por un Programa Permanente de Educación Ambiental destinado a escuelas, organizaciones sociales y comercios del departamento. El objetivo principal es “difundir, concientizar, educar y capacitar a la población sobre residuos electrónicos, basándose en la minimización, selección, reutilización, reciclado y compostaje”.