Además, los propietarios de los rodados deberán hacerse cargo de los costos de acarreo hasta la playa municipal y su de descontaminación. La idea es erradicar focos infecciosos.

Con la finalidad de erradicar focos de infecciones y contaminación de los espacios urbanos, desde la Municipalidad de Las Heras comenzarán a multar a los propietarios de vehículos abandonados en las veredas y al margen de las calles. Además deberán pagar el acarreo de la unidad hasta la playa municipal y su correspondiente descontaminación.

Las fuerzas de seguridad y judiciales serán notificadas del secuestro para que actúen en caso de encontrar medidas pendientes. Deberán pagar multas que van desde los $30 a los $2.300 de acuerdo a la complejidad de la infracción.

De acuerdo a un sondeo realizado por los inspectores comunales, quedó en evidencia una significativa cantidad de autos, camionetas y motos que se encuentran abandonadas en la vía pública. Se trata principalmente de estructuras o chasis, que carecen de motor, puertas u otros componentes que tornan inviable su puesta en funcionamiento. Razón suficiente para que sus propietarios los hayan descartado y abandonado.

Sin embargo, tal como resalta la Ordenanza Nº 50, “pueden convertirse en focos de infección, ya que en su interior se acumula basura. El agua se estanca en los neumáticos desinflados, partes de su carrocería, en el piso de las cabinas, en los alrededores de sus ruedas, y en las demás partes de su interior”. Que en su conjunto configuran el hábitat perfecto para criaderos de roedores o insectos, en especial de mosquitos transmisores de dengue, chikunguya y zika.

A esto se suma otro inconveniente de carácter estético y práctico, ya que las estructuras impiden la circulación en las veredas, reducen la capacidad de estacionamiento de otros vehículos en buenas condiciones e impiden la realización de trabajos de higiene y recolección de residuos.

Para iniciar un cambio cultural, la norma establece un protocolo que parte de la identificación, la creación de conciencia y hasta el labrado de multas en casos de incumplimientos. El primer eslabón se llevará a cabo por personal de inspectores de la comuna que estarán encargados de detectar las unidades abandonadas, identificarlas con un cartel visible y labrar un acta con los propietarios de la estructura o los habitantes de la casa donde fuere hallado el vehículo.

Pasados tres días, en caso de no regularizar la situación, el vehículo será acarreado hasta la playa municipal. Allí se realizará un proceso de descontaminación que consistirá en la “extracción de los elementos contaminantes del medio ambiente como baterías, fluidos y similares, que serán reciclados o dispuestos como corresponda a su naturaleza”.

Una vez en poder del municipio, se notificará a las dependencias policiales y judiciales para que se aboquen a la determinación de la propiedad del vehículo, si tiene causas pendientes y labren cargos con éstos. Los costos por incumplimiento ascienden a 1.000 unidades tributarias, que de acuerdo al Presupuesto para este año, asciende a la suma de $2.300.