La realidad aumentada del fútbol en las consolas

El año pasado, Konami dio un golpe sobre la mesa lanzando su juego emblema, el PES 2018, que rompió la hegemonía que venía desplegando EA Sports, con su FIFA. Muchos fobaleros de consola volvieron a ilusionarse gracias a una jugabilidad mimada al milímetro, pese a “los comentarios de Carlos Martínez y Maldini”. ¿Y para el […]

El año pasado, Konami dio un golpe sobre la mesa lanzando su juego emblema, el PES 2018, que rompió la hegemonía que venía desplegando EA Sports, con su FIFA.

Muchos fobaleros de consola volvieron a ilusionarse gracias a una jugabilidad mimada al milímetro, pese a “los comentarios de Carlos Martínez y Maldini”.

¿Y para el 2019? Dicen los que saben que es más “realista”, consolidando el rumbo que establecieron hace unos años y continúan apostando por la jugabilidad. “El realismo del césped es admirable. Han mejorado la física tanto de la pelota como de los propios futbolistas cuando interactúan con la que no se mancha. Si tu anhelo es encontrar un juego de fútbol que sea lo más parecido posible a la realidad, te gustará más que el de 2018. Si, por el contrario, lo que quieres es un juego para divertirte metiendo muchos goles, la cosa cambia” analiza el periodista Daniel Somolinos del diario El Mundo de España.

Parece que esta nueva versión favorece a los jugadores que apuestan por el tiki-tiki, toque de primera. Algo que dejará un sabor agridulce a los amantes de la esencia del PES, ya que se aleja de esos partidos alocados con carrileros por las bandas que, si bien no eran muy realistas, era más divertido para jugar. Las grandes goleadas y las humillaciones ya no tienen tanta cabida, no son tan fáciles. Los goles desde fuera del área son menos comunes. También los goles de centro desde los costados, aunque la pelota en velocidad y los amagues han mejorado notablemente. El juego también ha progresado en gráficos y en iluminación.

Además, Konami mantiene el modo “Cooperativo”, una de las modalidades más aclamadas que fue incorporada en la edición anterior: una suerte de 3 vs. 3 en los que se te evaluará en función de tus aciertos o errores. Tu efectividad en los pases, en defensa, a la hora de atacar. “Tanto realismo hace que, aquellos acostumbrados a jugar con el pase en profundidad todo el rato, se puedan llegar a desesperar ya que es mucho menos preciso que en 2018. El descuento sigue también siendo, en ocasiones, ridículo, encontrándote situaciones en las que se añade un minuto y el árbitro no pita hasta cinco minutos más tarde. Una pequeña novedad es que se puede realizar un saque de centro hacia delante, regalando el balón a tu rival. Cosas del realismo, aunque es un detalle que puede enfadar bastante a aquellos que se descuiden un instante. Y los comentarios... qué vamos a decir de los comentarios. En conclusión, el juego es muy interesante, sin cambios drásticos con la edición anterior, pero con una mayor complejidad a la hora de marcar. Realismo a raudales, porteros optimizados, jugadores que se cansan más y terminan los partidos agotados, regates y quiebros muy mejorados... en definitiva, fluidez.” agrega Somolinos.

 

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