El Senado lo acompañó en sesión especial y la ley será remitida al gobernador para su promulgación. La Provincia comenzará una reducción paulatina de impuestos.

Con 20 votos a favor y 15 en contra, el Senado provincial dio sanción definitiva a la ratificación del Consenso Fiscal y será remitido al gobernador Alfredo Cornejo para su promulgación en el Boletín Oficial. El acuerdo, firmado entre Mendoza y la Nación, compromete a una reducción compartida de impuestos y una compensación por pérdidas de recaudación. Desde la oposición lamentaron la decisión y aseguran que se perderán recursos fundamentales para políticas sociales.

El proyecto de la ratificación ya contaba con el aval de la Cámara de Diputados, que en sesiones extraordinarias dio su respaldo tras una reñida discusión. En la jornada especial de ayer (el Senado sesiona los martes), el choque entre argumentos se hizo nuevamente presente, aunque la mayoría radical no tuvo inconvenientes tanto para obtener quórum como para sellar la votación.

Según las consideraciones del senador Jorge Palero, el “consenso nos da mayor seriedad fiscal y orden, de cara a la recuperación de las inversiones privadas”. En esta dirección, destacó “la necesidad un sistema de reducción gradual después de décadas de anarquía tributaria y suba sostenida de gravámenes que terminaron sedimentándose sobre los consumidores y clases menos favorecidas”.

El legislador explicó que el acuerdo se sostiene sobre los pilares del compromiso de los gobernadores firmantes (sólo San Luis no acordó), para atar los gastos estatales a la inflación y que la planta laboral no crezca por encima de la tasa vegetativa de cada región. Y en caso de que ésta se encuentre sobredimensionada, otorgar facilidades para fomentar las jubilaciones anticipadas y retiros voluntarios.

Sin embargo, y como crítica unificada por el justicialismo y la izquierda, es que le quita autonomía al Gobierno provincial en materia de política fiscal. Este efecto queda en evidencia, ya que a partir de que sea promulgado, dejará sin efecto al Plan Plurianual votado por la Legislatura, para adaptar su materia impositiva a la batería de reformas consensuadas con el presidente Mauricio Macri.

Al respecto, el senador kirchnerista Guillermo Amstutz remarcó que con la pérdida de los fondos que llegaban del Impuesto al Cheque, la provincia dejará de percibir $800 millones que usaba de manera discrecional y los canjeará por un bono de $400 millones que sólo podrá usar para obras y políticas sociales. Además, “al reducir las alícuotas no se sabe cómo la Provincia y los municipios van a hacer frente a sus obligaciones a partir de 2022, cuando se eliminen por completo una serie extensa de gravámenes”, ejemplificó.

Su compañera de bloque, Patricia Fadel, reiteró su preocupación en “cómo se financiará ese bono”. “Sabemos que cuando se toma deuda, a la larga, se termina pagando con más deuda. Todo esto en un ambiente con un 20% de reducción del mercado interno comparado con 2015 y en una economía que aún no muestra signos de recuperación”.

Desde el Frente de Izquierda, el senador Víctor Da Vila subrayó la negativa del bloque  a la ratificación debido a que “fue usada como excusa para que los gobernadores presionaran para la aprobación de la reforma previsional”. “Estamos ante el restablecimiento de un sistema de unitarismo fiscal en el que se reemplaza la independencias de las provincias por un control fiscal centralizado”.