Un estudio demostró que las mujeres que amamantaron durante seis meses o más tuvieron una reducción aproximada del 47% en el riesgo de desarrollar diabetes del tipo 2.

Innumerables estudios corroboran la idea de que la lactancia materna es el mejor alimento posible que se le puede dar a un bebé. En este sentido, el foco de atención siempre se ha centrado en los beneficios que ésta aporta al recién nacido.

Pese a que dar el pecho es una práctica libre y opcional, no solo ayuda a los más pequeños, sino que también tiene múltiples ventajas para la madre, según un estudio publicado por la revista JAMA Internal Medicine.

La investigación se ha apoyado sobre los datos de otro estudio previo, el CARDIA, que había llevado a cabo 30 años de seguimiento sobre enfermedades cardiovasculares. Dicho estudio se centró en los factores de riesgo con la ayuda de una muestra de 5.000 adultos entre 18 y 30 años de edad.

En el proyecto de Gunderson, las mujeres que amamantaron durante seis meses o más tuvieron una reducción aproximada del 47% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Las mujeres que, por el contrario, amamantaron durante un período menor, tuvieron una reducción del 25% en el riesgo de padecer diabetes.

Los beneficios de la lactancia

Estos nuevos datos se suman a una gran lista de beneficios que se han descubierto hasta ahora sobre dar el pecho.

La lactancia materna presenta una multitud de efectos protectores tanto para la madre como para sus descendientes, como por ejemplo, la reducción del riesgo de una madre de desarrollar cáncer de mama y de ovario (se calcula que por cada año de lactancia se reduce en un 4,3% el riesgo de padecer alguna de estas).

“Este nuevo estudio que muestra que las madres que amamantan durante meses después del parto pueden reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 hasta la mitad a medida que envejecen. Esta es otra razón por la que los médicos, las enfermeras y los hospitales, así como los responsables de la formulación de políticas deberían apoyar a las mujeres y sus familias a amamantar el mayor tiempo posible.” asegura otra de las investigadoras.

La incidencia de diabetes disminuyó de manera graduada a medida que aumentaba la duración de la lactancia, independientemente de la procedencia de las mujeres, la diabetes gestacional, conductas de estilo de vida, tamaño corporal y otros factores de riesgo metabólicos medidos antes del embarazo.

Según los expertos, esto implica la posibilidad de que el mecanismo subyacente de esta protección sea de origen biológico.