Así las cosas la industria desperdició poco más de un tercio de su potencial instalado hasta diciembre de 2017.

La utilización promedio de la capacidad instalada del 64 por ciento durante 2017 estuvo apenas por sobre el 63,6 por ciento de diciembre del 2016, cuando la industria sufrió una caída del 4,6 por ciento respecto a 2015.

Así las cosas la industria desperdició poco más de un tercio de su potencial instalado hasta diciembre de 2017, en un año con marcadas diferencias, según los rubros, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Los bloques sectoriales que en diciembre mostraron niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general fueron refinación del petróleo, con el 86,3 por ciento; productos minerales no metálicos, 76,7 por ciento; industrias metálicas básicas, 73,3 por ciento; papel y cartón, 72,8 por ciento, y sustancias y productos químicos, 68,9 por ciento.

En cambio, los bloques sectoriales que se ubican por debajo del nivel general son: productos del tabaco (61,8 por ciento); productos de caucho y plástico, (61,5 por ciento); productos alimenticios y bebidas (61,2 por ciento); edición e impresión, (57,8 por ciento); productos textiles (55,7 por ciento); metalmecánica excepto automotores, (55,6 por ciento); y la industria automotriz, (38,3 por ciento).