La historia, el más allá y las invasiones de tercer tipo

La vida y su relación con lo ajeno a este bestiaplañete tiene múltiples ejemplos a lo largo de todos los tiempos.
Desde las intenciones del Adolfo germano por conquistar el mundo, pasando por el banderín de no sé que club clavado en la luna, los contacto de José de Zer en el cerro Uritorco, E.T. haciendo volar las bicis, el misil extraterreste que produjo el terremoto del 85, el avión estacionado de golpe en el Pentágono y las invasiones de la cultura tropical, la realidad nos demuestra que los planetas quedan chicos. Para nosotros y para ellos. Y más allá de lo que digan los diarios, siempre hay una historia oculta para rescatar.  

La Ley de la Gravedad

En 1665 un músico amateur, que a su vez ejercía de neonatólogo como pasatiempo, se anticipa a Newton con la Ley de la Gravedad. El lugar protagónico de la manzana lo ocupa un piano, que cae sobre su cabeza, lo que le impide quedar en la historia y además perder la vida inmediatamente. Nunca llega a redactar su hazaña. Para 1670 una tal Catherine Valdéz, plebeya de la corte del Rey Fernando VII, vuelve a meterse con la Ley de la Gravedad. Es condenada a la hoguera pública por el delito de "creerse persona y abandonar las tareas hogareñas". Al final, la historia determina que en 1685 Newton se haga cargo, después de un “copiar y pegar” a sus antecesores, de la Ley de la Gravedad. Esto le permite quedar como un troesma en los libros de historia y además le facilita las tareas con las “minitas” de la época.

Las invasiones zombies y aliens

La primera irrupción extraterrícola estaría registrada en el año 1777. No hay mucho en los archivos históricos, porque los espacios estaban reservados ya para los ataques de los ingleses. Unos dicen que fue en Gonzalez Catán, otros en Palmira. Lo cierto es que muchos especimenes similares a los zombies quedaron dando vueltas entre los habitantes del globo.
Dicen que en 1885 se registró la Segunda Invasión Alien a Nueva California, llamativa por haberse producido antes de la primera.
Lo cierto es que 100 años después, en 1985, un nuevo ataque extramundano produjo un terremoto de magnitud que obligó a sacar a Felipe Acevedo de la cama, y al Chelo Conociendo de sus aposentos, y los obligó a protagonizar una de las primeras batallas mediáticas de la zona Cuyo.
Una década después, para 1995, surgió la noticia del monje del Challao, que algunos señalaban como un ser del más allá. Al tiempo se determinó que no habían evidencias suficientes para relacionar a los zombies, con los aliens, el terremoto y el monje. Pero siempre queda una duda, porque todo tiene que ver con todo.

El contacto ninja: esa noche no tocó Pier

Dicen los archivos de la historia no contada que un intendente del Valle de Uco, durante la década del 90, tenía intenciones de declarar el “Día de la Apreciación” para el grupo de rock norteamericano Poison. Para la ocasión se había preparado un gran mesón con jugo de naranja alcoholizado y triples de miga. La oposición a este jefe comunal se entera del evento y decide organizar una contramarcha para boicotear la iniciativa. Grande es la sorpresa cuando un grupo de encapuchados, que se trasladaban en un Chevrolet que “volaba”, se presentan como “los salvadores del nuevo cancionero”.
Ante tanto despliegue extraterrestre, las autoridades de esa comuna desisten de realizar el evento. Pero entre el descontrol surge un sexagenario que repite a los gritos: “Se viene una sangrienta. El final del 2012. Se viene gresca. Veo zombies, ninjas, aliens e hinchas del Atlético Mendoza. Veo al fantasma de Newton y escucho a Los Piojos y su uopa pauopa pauopa pauó. Esta noche toca Pier, esta noche toca Pier”. Todos quedaron mudos. Esa noche no tocó Pier (algo que ocurrió unos cuantos años después), pero lo cierto es que los historiadores abandonaron las hierbas extrañas, se resetearon, y comenzaron una nueva era.

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