Los datos, aportados por un informe elaborado por el Ministerio de Trabajo, reveló que en la Argentina hay brecha de participación, de salarios y de jerarquías.

La brecha en el mundo laboral entre mujeres y hombres no solo es en materia de participación en el mercado y en el rubro ingresos, sino también a nivel de jerarquías.

Así lo informó el subsecretario de Políticas y Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, José Anchorena, que además destacó, al presentar el informe Mujeres en el Mundo del Trabajo, que “en la Argentina hay brecha de participación, de salarios y de jerarquías”.

En el último caso, el informe señaló que en el ámbito empresarial “aún en los casos que las mujeres acceden a puestos jerárquicos, en general, se trata de gerencias con menores remuneraciones como, por ejemplo, las de administración o recursos humanos, a diferencia de los varones que suelen ocupar las gerencias financieras, de ventas, o productivas, mejor remuneradas”.

“La participación diferenciada de varones y mujeres en puestos de decisión, según rama de actividad muestra en general una mayor concentración de los varones en puestos directivos y jefaturas intermedias. Esto se verifica en todos los sectores, excepto en los servicios sociales y personales, donde se registra la relación inversa, dado que la dotación de mujeres en este sector es un 65 por ciento, y la de varones es de un 35 por ciento”, sostuvo el análisis.

Según datos de abril de 2017 de la Encuesta de Indicadores Laborales, la participación de las mujeres en puestos de Dirección por rama de actividad es el siguiente: Industria Manufacturera 21 por ciento; Construcción 15 por ciento; Comercio, restaurantes y hoteles 23 por ciento; Transporte, almacenaje, y telecomunicaciones 29 por ciento; Servicios financieros y prestados a las empresas, 24 por ciento; Servicios Sociales básicos y prestados a las personas 60 por ciento.

Anchorena planteó que la brecha que existe entre hombres y mujeres en el mercado laboral “como varios de los problemas de la economía argentina son estructurales, de muchas décadas, que se van solucionando muy lentamente”.

“Nuestra intención es acelerar el avance. Ahora, hay que tener mucho cuidado en no caer en recetas populistas que son de corto plazo que terminan siendo contraproducentes y que suelen tener un componente de retórica que no se condice con lo que sucede. Entonces ahora hay que trabajar seriamente, con responsabilidad, viendo que las medidas empiecen a tener resultados en plazos razonables”, concluyó.