La empresa presentó el proyecto para enviar el mineral y procesarlo en San Juan; Es evaluado en Ambiente; Sólo analizan la obra del tren y el yacimiento sería tomado como “cantera”.

Por Pablo Icardi

El proyecto minero San Jorge, para extraer cobre, fue archivado por la Legislatura. Pero no desapareció. Como lo había anunciado la empresa, reconvirtieron el proyecto para extraer el mineral en Mendoza, pero procesarlo en San Juan. 
Para ello insisten en la construcción de una línea de tren que una la estancia El Yalguaraz, donde está el yacimiento minero, con el departamento Calingasta en San Juan. San Jorge, subsidiaria de la empresa canadiense Coro Mining, presentó la alternativa, pero no como proyecto nuevo sino como una ampliación del estudio de impacto ambiental original. Pero igual apuntan a una “reconversión” que minimiza las exigencias: en el proyecto sólo se evalúan los impactos de la construcción del tren. Desde el punto de vista minero sólo se toma al proyecto como una cantera, es decir como si se extrajeran áridos o rocas de aplicación. 
Así lo confirmaron a Vox Populi desde la Dirección de Minería. Desde esa repartición también confirmaron que el proyecto ingresó por mesa de entradas, pero fue derivado a la Secretaría de Ambiente para que ellos hagan la evaluación. “El proyecto ingresó por Minería, pero fue derivado”, dijo Carlos Molina.  
Quienes aprueban el impulso aseguran que la presentación de San Jorge es "técnicamente viable" y que se trata de un proyecto de "transporte". Claro que en el fondo saben que la decisión es política y que también en realidad se está hablando de un proyecto minero metalífero. 

En el Gobierno en privado hay quienes hacen lobby. Incluso aseguran que se dio una orden un tanto difícil de cumplir: que el proyecto sea aprobado sin que se haga público; algo que es casi imposible por los procedimientos exigidos.
El “plan C” de San Jorge consiste en aprovechar el mismo yacimiento de cobre en Uspallata, realizar voladuras en la montaña, procesar los áridos a través de molienda o “chancado” y transportar ese material hacia San Juan. La traza ferroviaria tendría 22 kilómetros y cada convoy llevaría 14 vagones. Esa alternativa se eligió luego de evaluar la posibilidad de usar una cinta transportadora o camiones. 
San Jorge busca explotar cobre en un yacimiento ubicado en el extremo noroeste de Uspallata. En primera instancia presentaron un proyecto para usar el método de lixiviación usando sustancias químicas. La sanción de la ley 7722, que prohíbe el empleo de esos productos, frenó ese primer impulso. Luego modificaron la propuesta y apuntaron a usar el método de flotación, usando xantato. La Declaración de Impacto Ambiental fue aprobada por el Poder Ejecutivo, con una larga lista de condicionamientos. Pero la Legislatura lo desaprobó y mandó el proyecto al archivo, en medio de una fuerte presión social. Allí es donde surgió el nuevo proyecto para realizar la extracción del mineral crudo de Mendoza y procesarlo en San Juan. 

La empresa aún no inicia un trámite fundamental: la autorización para montar la planta de lixiviación en San Juan. Esa provincia no tiene restricciones al uso de químicos y tiene normas más laxas y una fuerte promoción de la minería. Desde la empresa aseguran que van paso a paso y que primero buscan la aprobación del proyecto en Mendoza. Allegados a la firma canadiense dicen no tener mucha expectativa en el corto plazo. Y no sólo le atribuyen la demora a la cercanía de las elecciones, sino a la falta de una política minera y energética. 

Pero también admiten que hay muchos temas a resolver, como el fiscal por ejemplo. Aunque en Mendoza dicen que lo que sacarían es similar a lo que se hace en una ripiera, el material que extraen contiene cobre y debería pagar regalías. Y haría falta un acuerdo biprovincial con San Juan. Un proceso largo y que parece tedioso teniendo en cuenta el contexto. Más con los reparos que la minería genera en algunos sectores de la sociedad.