Estos muñecos proporcionan calor y seguridad a los bebes. Además, los tentáculos son percibidos como recuerdo del cordón umbilical.

El Servicio de Neonatología del Hospital Carlos Saporiti de Rivadavia se vio beneficiado con una técnica moderna para la recuperación de bebés prematuros. Se trata de la incorporación de “pulpos” de algodón. Con esta técnica moderna, el servicio del nosocomio de Rivadavia se suma  a varios centros hospitalarios de distintas partes del mundo que utilizan estos muñecos para beneficiar a los bebés prematuros.

“La iniciativa nació en Dinamarca en 2013, cuando investigadores descubrieron que estos pulpos ayudan al bebé prematuro a sentirse seguro fuera del entorno intrauterino. Sus tentáculos hacen recordar el cordón umbilical con el que los bebés jugaban y apretaban durante el embarazo”, destaca el director del Hospital Saporitti, Manuel Liberal. Además, “se sienten más segurosy les permiten una mejor respiración, que aporta mayores niveles de oxígeno en sangre y latidos cardíacos más regulares”.

También, al estar entretenidos con los tentáculos, tienen menos posibilidades de intentar sacarse las sondas y las vías que los mantienen conectados a los monitores de soporte vital”, comenta la coordinadora del Servicio de Neonatología del Hospital Saporiti, Gabriela Felici. Los pulpos fueron donados por una vecina de Rivadavia, quien se comprometió a realizar nuevos pulpitos para los bebés que se encuentren en el Servicio de Neonatología.

Además de su función terapéutica, estos pulpos son juguetes que luego los pequeños se pueden llevar a casa cuando reciben el alta médica. Por eso, se requiere formación, materiales adecuados y un protocolo completo sobre higiene y desinfección. “El pulpo tiene que estar hecho con hilo 100% algodón premium (hipoalergénico, que no tiña ni haga pelotitas y no se deshilache), incluidos los ojos y cualquier complemento. La cabeza debe medir de 6 a 9 cm y los tentáculos no pueden sobrepasar los 22 cm estirados y los 16 en reposo, para evitar cualquier peligro de asfixia. El relleno ha de ser de fibra hipoalergénica que resista lavados a más de 60 grados y que tenga un secado rápido, debido a la proliferación de bacterias en textiles húmedos”, explica la doctora Felici.

Para más información y colaboraciones en el proyecto, dirigirse a la Dirección del Hospital o al Servicio de Neonatología, Lamadrid  629, Rivadavia, o consultar telefónicamente al 0263 4443026

Fuente: Gobierno de Mendoza