Desde Cullunche advierten que la quema del monte nativo podría tardar más de 10 años en recuperarse y acusan al gobierno por la falta de políticas proactivas y de prevención.

Pasaron 11 días desde que se desataron los incendios en Alvear y según las últimas estimaciones el fuego lleva consumido más de 120.000 hectáreas de terrenos entre los que se encuentran zonas productivas y grandes extensiones de monte nativo, o lo que algunos llaman campos incultos, lo que para ambientalistas es un grave error ya que esos campos son de un valor inconmensurable para la biodiversidad de la zona. De hecho, desde la Fundación Cullunche estiman que el daño ambiental causado por estos incendios es mucho mayor al económico y explicaron que si el fuego llegó hasta las raíces de la flora nativa, el monte podría tardar más de diez años en recuperarse y en algunos casos el daño podría ser irreversible. Ayer, en tanto, el gobernador Alfredo Cornejo declaró la emergencia agropecuaria.

Jennifer Ibarra, titular de Cullunche, dijo que el daño puede variar dependiendo de la velocidad a la que haya pasado el fuego. Si esto sucedió en forma rápida existen menos posibilidades de que las plantas se hayan calentado demasiado y hayan muerto las raíces por lo que podría esperarse un rebrote en un lapso de seis a diez años. Del mismo modo opinó que si el fuego pasó más lentamente y quemó las raíces la recomposición podría demorar el doble del tiempo.

La ambientalista explicó que Mendoza es un “semidesierto” con un “grave proceso de desertificación” por lo que no puede seguir perdiendo hectáreas de monte nativo por la acción del fuego. A estos incendios debe sumarse la gran cantidad de monte que se quema por la utilización de contrafuegos, la incontable cantidad de animales silvestres y domésticos que mueren calcinados y la contaminación del aire como consecuencia de la eliminación de CO2 a la atmósfera. “Estamos frente a una gran pérdida de biodiversidad por la quema de bosques y flora nativa que estaban en muy buenas condiciones, ya que en Alvear no hay plantaciones de soja ni de vid. También habían muchas especies de pájaros que estaban nidificando y algo muy grave que es la pérdida del hábitat del cardenal amarillo que actualmente está en grave peligro de extinción”, dijo.

Más allá de las ayudas materiales y económicas que puedan llegar para los propietarios de los campos, la especialista dijo que se debería trabajar en la recomposición del monte nativo como se hace en otros países donde, una vez extinguidas las llamas, se aplican resiembras de pasturas típicas desde aviones o a caballo que ayudan a fijar el suelo y evitan que aumente el proceso de desertificación.

Consultada sobre la visita del presidente Macri para inaugurar el repavimentado de la ruta que une General Alvear con San Rafael, Ibarra se mostró disgustada y aclaró que no está para nada de acuerdo con las políticas ambientales del gobierno nacional y dijo que le “parece de lo último que venga a inaugurar una ruta cuando tendría que haber venido antes para hacer un sobrevuelo, ver cómo están las cosas y ponerse al tanto de qué necesita la gente de Alvear”.

Pero las críticas no solo recayeron sobre el primer mandatario ya que la ambientalista se mostró disconforme con la gestión del actual secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, a quien acusó de no aplicar medidas proactivas ni preventivas en la lucha contra los incendios. Es que según la titular de Cullunche nunca se tuvo en cuenta que la gran cantidad de lluvias de los últimos años hicieron crecer las plantas del monte, que luego de perder sus hojas en invierno, generaron un colchón de hojarasca de aproximadamente unos 5 cm que aumentan notablemente las posibilidades de que se produzcan incendios. En ese sentido agregó que desde Ambiente no se vio que tomaran medidas proactivas como sumar más controles en los capos, comprobaran que los vehículos estuvieran en condiciones para evacuar animales o que los propietarios de los campos tengan su documentación sanitaria al día. Sobre esto último dijo que habían recibido información de colegas en Alvear que les contaban que las autoridades no les dejaban sacar a algunos animales agonizando porque “no tenían los papeles al día”.

“A Mingorance le dejamos hace casi dos años una nota donde volvemos a decir, opinar y pedir, que se cambie el nombre de Plan Nacional de Manejo del Fuego, ya que no lo manejan ni lo combaten, y pase a llamarse Plan (Nacional o Provincial) de Lucha Contra Incendios. No puede ser que hablen de temporada de incendios y no hagan nada”, sentenció Ibarra.