La fiscal imputó a los hermanos Matías y Marcos Peuscovich, dueños de la productora En Vivo SA, organizadora del evento, aunque todavía no les asignó ningún delito.

La fiscal Susana Alonso, a cargo de la investigación de las dos muertes ocurridas en el recital del Indio Solari en Olavarría, imputó a los hermanos Matías y Marcos Peuscovich, dueños de la productora En Vivo SA, organizadora del evento, aunque todavía no les asignó ningún delito debido a que “se están reuniendo pruebas” para llamarlos a declaración indagatoria.

El fiscal general de Azul, Angel Sobrino, dijo a Télam que “se están reuniendo los elementos necesarios para evaluar qué delito se les imputa, técnicamente se les informó que están dentro de lo que dictamina el artículo 60 del Código Penal, mediante el cual dejan ya de estar en calidad de testigos”.

Los hermanos Peuscovich organizan desde hace más de 10 años los recitales del Indio Solari y la fiscal Alonso ya ordenó varios allanamientos, entre ellos su oficina de la calle Lavalle en la Ciudad de Buenos Aires.

“Uno de los elementos que se está investigando es el contrato que firmó el municipio de Olavarría con la productora con el objetivo de establecer responsabilidades”, aseguró Sobrino, quien detalló que no se descarta que se llame al propio Indio Solari a ampliar su declaración testimonial.

Sobrino destacó además que de las siete denuncias por extravío de personas formalizadas ante el 911 y comisarías, seis se encontraron y resta hallar a un hombre oriundo de Santiago del Estero.

“Somos conscientes de que existen búsquedas y denuncias que se realizan a través de las redes sociales, por lo que instamos a esas personas a formalizar las denuncias en comisarías o a través del 911”, dijo Sobrino.

Indicó además que ya se han tomado “gran cantidad de declaraciones testimoniales, entre los cuales hay policías, personal de seguridad, efectores de salud y testigos de los hechos para determinar cual fue el control que hubo a la salida del recital, mientras que el intendente Ezequiel Galli fue nuevamente llamado a declarar hoy en calidad de testigo”.

Unos 500 efectivos de la Policía Bonaerense, con refuerzos de Gendarmería y la Policía Federal, continuaron ayer con el rastrillaje en diferentes sectores de Olavarría, arroyos y rutas para dar con personas extraviadas o ante la hipótesis de un cuerpo.

En los rastrillajes se hallaron celulares, tarjetas de crédito y otros documentos tirados en el predio y en los alrededores, los cuales fueron depositados en la fiscalía, mientras que hay cuatro detenidos, dos por robo agravado en banda y dos por los incidentes ocurridos el domingo pasado, tanto en la terminal de ómnibus como en un comercio.

En los rastrillajes que se efectuaron hasta las 18 participaron dos helicópteros, la división canes de la Policía, Caballería y Policía Rural más personal de Defensa Civil, Bomberos y buzos tácticos que buscaron por las aguas de un arroyo que pasa detrás del predio La Colmena, donde se hizo el recital.

El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, aseguró: “Estamos haciendo recorridas para identificar a las personas que aún están en Olavarría y que no se comunicaron con su familia”.

Fuentes del Ministerio de Seguridad provincial indicaron a Télam que los helicópteros buscaron a jóvenes que están caminando por las rutas o campos cercanos, y que una vez identificados se contempla la comunicación con sus familiares para organizar el retorno a sus casas.