Es el único Jedi a tiempo completo en el Reino Unido.

Kevin Cottam, de 46 años, no es el mayor fan de Star Wars del mundo, pero en los últimos dos años nunca salió de su casa sin su icónica túnica Jedi, y el sable láser correspondiente.

Cottam aprendió que el jediismo no tiene ningún texto o mandamiento sagrados, sólo tres leyes básicas: el ciclo del conocimiento, la sabiduría y la compasión. Así que decidió abandonar el Budismo Zen para pasarse al jediismo, y se convirtió en un Jedi Gris.