Hallan muerto al perito que dictaminó que Nisman había sido asesinado

Se trata del prestigioso médico forense Osvaldo Raffo, quien se habría suicidado. Dejó dos cartas. En una expresaba tener fuertes dolores por una enfermedad que lo aquejaba.

El médico forense Osvaldo Hugo Raffo fue hallado muerto ayer de un balazo en la bañera de su casa, en el partido bonaerense de San Martín, donde los investigadores hallaron una nota firmada y dirigida al juez en la que decía que se suicidaba porque no aguantaba más los dolores que lo aquejaban por una enfermedad que atravesaba, informaron fuentes policiales.

Raffo (88) era el médico legista de más prestigio en el país, realizó alrededor de 20.000 autopsias y participó en los casos más resonantes de la historia criminal argentina, como la muerte del fiscal Alberto Nisman o el crimen de María Marta García Belsunce, entre otros.

Según las fuentes, el médico forense fue hallado muerto en su domicilio de la calle Florida 2313 del barrio San Andrés, del partido de San Martín, donde vivía solo.

Su cuidadora, quien no trabaja los domingos, al ingresar al domicilio encontró en la cocina dos notas firmadas y selladas por el propio Raffo, quien en el último tiempo tenía una afección seria en la columna que le causaba grandes dolores.

La primera nota -a cuyo contenido accedió Télam- está dirigida a su empleada y decía: “Silvia, no te asustes. No subas sola. Dios te guarde”. La segunda nota hallada en un cuaderno con espiral, estaba dirigida al “Juez”, está fechada como “17/03” a las “8.35” y dice: “No soporto más los dolores que me aquejan. No se culpe a nadie de mi muerte. Dios me perdone”.

El cuerpo de Raffo fue hallado acostado en la bañera, boca arriba, vestido con una bata negra y un pantalón corto tipo pijama celeste y con medias colocadas. Según las fuentes, Raffo presentaba un disparo en la cabeza y tenía un revólver calibre 38 en su mano derecha.

La causa por la muerte de Raffo es investigada por la fiscal Fabiana Ruiz, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 San Martín, quien ordenó preservar la escena para el trabajo de los peritos.

“Todo indica que fue un suicidio. Sin embargo vamos a investigar todas las hipótesis. Vamos a tomar declaraciones en su entorno para ver si esta decisión de quitarse la vida por las dolencias que lo aquejaban es verosímil”, dijo a la agencia de noticias Télam una fuente judicial.

Raffo, a quien sus discípulos llamaban “maestro”, intervino en sus 50 años de carrera como perito oficial o de parte en varios de los casos policiales más resonantes de la historia criminal argentina y su manual “La Muerte Violenta” (de 1980 y reeditado por última vez en 2016) fue y es estudiando actualmente por todos los médicos legistas del país.

Comentarios