Gremio fue más que Lanús y obtuvo la Copa Libertadores

El Granate no pudo como local contra el equipo brasileño. Perdió por 2 a 1 y se quedó sin la chance de consagrarse como el mejor equipo del continente.

Lanús no pudo cumplir el sueño de ser el campeón de América. Anoche el Granate perdió como local ante Gremio de Brasil por 2 a 1, en la vuelta de la final de la Copa Libertadores. En la ida había caído 1 a 0.

De entrada Lanús no pudo imponer sus condiciones en el desarrollo del juego. El Granate sintió la presión de Gremio, que lo buscaba arriba y, además, le cortaba las opciones de pase. Así obligaba al local a buscar pelotazos para Sand, que estaba muy bien marcado. El equipo brasileño se movía mejor y el plan le estaba saliendo a la perfección, sobre todo cuando a los 27 minutos, en una pelota parada de Lanús encontró la apertura del marcador.

El Granate quedó mal parado. Gómez, que estaba como último hombre, se equivocó al pasar la pelota y Fernandinho le adivinó la intención. Después el jugador brasileño corrió con la pelota dominada sin que nadie lo alcanzara. Cuando enfrentó al arquero Andrada definió con un potente zurdazo.

A los pocos minutos, el Granate casi empata gracias a un buen tiro libro de Maxi Velázquez que sacó el córner el arquero Grohe.

Lanús seguía yendo hacia adelante en busca de los goles que necesitaba para ser campeón, pero quedaba muy mal parado atrás. Fue así que a los 42 minutos de la primera parte la pelota llegó a Luan, quien encaró a la última línea del local, dejó a un par de rivales en el camino y definió de manera magistral ante Andrada para poner el 2 a 0 y dejar la sensación de que la final estaba liquidada a pesar de que faltaba aún un tiempo.

En el segundo tiempo Gremio empezó a cuidar el resultado y se acomodó para cortar el juego y no dejar que Lanús se acercara a su arco.

El Granate casi no tenía ideas. Iba hacia adelante sin rumbo claro, solo empujado por la incansable fuerza de Pepe Sand. Así fue que cerca de la media hora del complemento, el goleador de Lanús descontó gracias a un penal y puso un poco más de suspenso a una final que, por la superioridad de Gremio, había tenido muy pocas emociones.

Cuando faltaban ocho minutos el equipo brasileño se quedó con un jugador menos por la expulsión de Ramiro. Lanús fue en busca de sus últimas chances para forzar los penales, pero le faltó la intensidad y el empuje que había mostrado en las series ante San Lorenzo y, sobre todo, River Plate.

Así Lanús no pudo cerrar de la mejor manera un torneo en el que hizo historia a pesar de no ser el campeón.

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