El Papa hizo declaraciones en una nueva entrega de su serie de videos mensuales por YouTube. Modalidad a través de la cual difunde sus intenciones de oración a los fieles de todo el mundo.

En una nueva entrega de su serie de videos mensuales por YouTube, ayer el papa Francisco instó a “aquellos que tienen un poder material, político o espiritual no se dejen dominar por la corrupción”, al considerar que “el afán de poder y de tener, no conoce límites”.

“¿Qué hay en la raíz de la esclavitud, del desempleo, del abandono de los bienes comunes y la naturaleza? La corrupción, un proceso de muerte que nutre la cultura de la muerte”, respondió el pontífice en la segunda entrega del año de “El video del Papa”, modalidad a través de la cual difunde sus intenciones de oración mensuales.

“Porque el afán de poder y de tener no conoce límites. La corrupción no se combate con el silencio”, agregó Jorge Bergoglio en la pieza de un minuto de duración dirigida a todos los fieles del mundo, coproducida por la agencia La Macchi y el dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral.

“Debemos hablar de ella, denunciar sus males, comprenderla para poder mostrar la voluntad de hacer valer la misericordia sobre la mezquindad, la belleza sobre la nada”, calificó Bergoglio, que en su reciente visita pastoral a Perú había denunciado que la región estaba “enferma” por la corrupción y lanzó desde el país andino un llamado para combatirla.

Cabe señalar que este video del Papa sobre la corrupción se suma a varias acciones del Dicasterio dirigido por el cardenal ghanés para visibilizar lo que el propio Bergoglio denominó recientemente un “flagelo”, a partir del Debate Internacional Sobre la Corrupción (15 de junio de 2017) y la publicación del libro Corrosione, del cardenal Turkson con Vittorio V. Alberti y prologado por el papa.

En marzo próximo, mes en el que se cumplirá el quinto aniversario de su elección en 2013, se pudo conocer que el papa Francisco rezará por la “formación en el discernimiento espiritual”, y elevará su oración “para que toda la Iglesia reconozca la urgencia de la formación en el discernimiento espiritual, en el plano personal y comunitario”.