El presidente de República Dominicana y anfitrión en el proceso de negociación, confirmó el fracaso. No hubo acuerdo. Los representantes chavistas ni siquiera se presentaron a la reunión.

El diálogo que el oficialismo y la oposición de Venezuela entablaron durante más de dos meses en Santo Domingo finalizó ayer sin acuerdo, lo que dio vía libre al gobierno chavista para celebrar el 22 de abril próximo las elecciones presidenciales que debían efectuarse en diciembre y anticipó para este cuatrimestre.

De hecho, apenas se conoció la noticia, el presidente Nicolás Maduro anunció que implementará de todos modos el borrador de acuerdo elaborado el martes y objetado el miércoles por la oposición, que incluye esa fecha para la realización de los comicios.

En el acto de presentación del nuevo partido oficialista Somos Venezuela, Maduro firmó ese supuesto acuerdo -aseguró que fue “avalado” por los dos facilitadores del diálogo, el presidente dominicano, Danilo Medina, y el exmandatario español José Luis Rodríguez Zapatero- y prometió que lo cumplirá “en todas sus partes”, según consignó la agencia noticiosa estatal AVN.

Asimismo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocó a sus directores a reunirse esta noche, luego de declararse el lunes en “sesión permanente” destinada a fijar la fecha de las elecciones y el respectivo cronograma electoral.

“El diálogo entra aquí en una especie de receso indefinido”, anunció Medina, en una conferencia de prensa en la que apareció flanqueado por Rodríguez Zapatero y los representantes de los países acompañantes del proceso, Bolivia, Chile, Nicaragua y San Vicente y las Granadinas.

Las negociaciones se consideraron terminadas durante una breve reunión a la que asistieron los delegados de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), los facilitadores y los funcionarios de los países acompañantes, pero no los miembros del oficialismo.

La oposición se unió al diálogo que inició el 1 de diciembre con exigencias claras: garantías electorales, ayuda humanitaria ante la crisis socioeconómica, “rescate de las competencias” del Parlamento de mayoría opositora y la liberación de “presos políticos”.